miércoles, 30 de junio de 2010

La Medicina Islámica y sus Fundamentos

La Medicina Islámica y sus Fundamentos


Autor: Mansur Escudero - Fuente: Verde Islam

Cualquier forma de practicar la Medicina se apoya en una concepción filosófica o ideológica de lo que entendemos por salud y enfermedad y del papel que en ellas juegan tanto el médico como el paciente. El propósito de esta exposición es delimitar el marco conceptual en el que se inscribe y desarrolla la práctica de la medicina desde una perspectiva islámica. El mismo término medicina islámica se utiliza frecuentemente haciendo referencia a prácticas o procedimientos terapéuticos bien diferentes, por lo que habremos de ver cuáles son los elementos que éstas tienen en común para merecer el mismo nombre.

El médico musulmán.

El médico musulmán es, en primer lugar, un creyente en el Dios Único. Su papel como médico es una extensión de su naturaleza como hombre y de su creencia y práctica como musulmán. Ello significa fundamentalmente su compromiso con la doble afirmación de que está compuesta la Shahada (testimonio):

Dice Allah, ensalzado sea, en el Qur’an:

“No hay dioses, sólo Allah.”

“Muhammad es el Mensajero de Dios.”

En la primera parte hace público con la lengua y testifica sinceramente en el corazón que Dios es Uno, con el que nada puede ser asociado, y que no puede atribuirse divinidad a nada excepto a Él. Mediante la segunda, declara aceptar a todos los profetas y mensajeros que, a lo largo de la historia de la humanidad, han sido enviados con una revelación, un mensaje, una guía para los hombres, y que Muhammad, el profeta nacido en Arabia hace catorce siglos, que sobre él y todos los demás sea la paz, representa el sello de la profecía y la actualización última en las formas de las anteriores revelaciones.

La primera afirmación implica el reconocimiento de la absoluta Unidad de todo lo existente. Su aceptación marca la diferencia fundamental entre creyentes y no creyentes.

“No hay dioses, solo Allah.”

Toda la creación y lo que ella contiene, desde lo más alto, grande y remoto, hasta lo más bajo, pequeño y próximo, está indicando la existencia de un Creador Único.

Sólo la ilusión, que empaña y distorsiona la luz de la conciencia hace concebir la existencia de algo distinto de Dios. La ilusión es una falsa percepción de la realidad.

Para el creyente musulmán nada puede ser asociado con Dios y, al mismo tiempo, cualquier cosa que se afirme, piense o imagine aparte de Dios, adquiere la categoría de ídolo y su naturaleza es ilusoria. Los ídolos, en tanto que objeto, manifestación o concepto, son ilusorios. Allah dice en el Qur’an:

“Allah es la Luz de los cielos y de la tierra.”

“Dondequiera que dirijas tu mirada allí encontraras la faz de Allah.”

El Universo entero, considerado a nivel celular, galáctico o subatómico, todos los fenómenos en el tiempo, todo lo considerado como masa o como manifestación, ha sido creado con la Verdad; pero nada tiene realidad excepto Él. Sobre ello existen numerosas referencias en el texto coránico: 10-5, 15-85, 16-3, 44-39, 45-22.

“No hemos creado los cielos y la tierra y lo que entre ellos hay sino conforme a una verdad (intrínseca).”

(Qur´an 46-3)

Si la primera afirmación representa la expresión sintética de la ciencia de la Unidad y la piedra de toque de todos los conocimientos, la segunda, “Muhammad es el mensajero de Allah”, testifica la creación como separación y es la ciencia del discernimiento, de la dualidad y multiplicidad de los fenómenos. Es, también, la ciencia del cuerpo, de la conducta personal y social y de la relación con el entorno. Es la ciencia del vivir rectamente y en armonía con la naturaleza.

Solamente desde la dualidad, desde la separación, puede afirmarse la Unidad. Esta segunda parte de la testificación que hace todo musulmán, implica la aceptación de Muhammad como modelo de hombre, en sus palabras, en sus acciones y en sus estados. Él muestra la expresión máxima de las posibilidades del hombre. Es el ejemplo perfecto de conducta humana y fuente de todos los conocimientos útiles. A través suyo, Allah ha explicado y hecho claros Sus signos a los hombres y, por ello, representa una muestra de Su compasión por la humanidad.

Así, en el Islam, como creencia y sistema de vida, está contenida la guía que cualquier ser humano necesita para conocer y servir al propósito de su existencia y para vivir una vida plena de significado; en paz internamente, en una relación de equilibrio con el entorno y con los demás hombres y mujeres.

Lo expuesto anteriormente puede considerarse como un planteamiento inicial e insoslayable del marco en el que se desarrolla la práctica de una medicina que pueda ser considerada como islámica.

La medicina islámica.

La medicina islámica, por tanto, está basada en el conocimiento contenido en el Qur’an y en el ejemplo y enseñanzas del Mensajero, que Allah le bendiga y le conceda paz.

Llegados aquí, es preciso señalar que el marco de referencia del Islam no puede ser entendido como una estructura legal rígida y dogmática, sino como un sistema de referencia, a la vez completo y abierto, que permite tomar diferentes decisiones según sea la naturaleza del momento, la situación, y de los diferentes elementos involucrados en el proceso. En este sentido, es tan perfectamente aplicable la noción de sistema abierto --procedente de la teoría de los sistemas-- a la hora de entender la constitución de los elementos de la Ley del Islam y su modo de aplicación, como al referirnos al estudio de la célula, el organismo, los grupos humanos que forman las comunidades, o la Naturaleza en su conjunto. Este carácter organísmico, vivo, del sistema islámico es lo que le da su carácter universal y su aplicabilidad en cualquier situación.

Al igual que la investigación científica y sus aplicaciones tecnológicas se encuentran condicionadas por la particular ideología o visión del mundo del científico, la medicina --en mayor medida en cuanto que intervienen variables de imposible cuantificación-- forma su cuerpo teórico y, por tanto, sus derivaciones prácticas en el ámbito de las terapias, en base a la particular comprensión que el médico tiene de la función y significado del hombre, del propósito de la enfermedad y la cura, del encuentro o intervención con o sobre el paciente, y, en última instancia, del modo de entender la naturaleza del yo, el cuerpo, la mente y la realidad en su conjunto.

La medicina islámica, al estar inscrita en el marco de referencia del Islam, como sistema de creencias y de pautas de conducta básicas humanas, tiene un carácter totalizador, integral, holístico, que le imprime una marcada diferencia respecto a la que llamaremos medicina oficial.

La medicina oficial.

La medicina oficial, por referirnos a la que se enseña en las Facultades de Medicina y se practica en las instituciones de la Sanidad oficial, está ligada y emerge de una visión del ser humano y del cuerpo, que procede del pensamiento racionalista cartesiano, donde la naturaleza se divide en dos reinos totalmente separados: el de la mente y el de la materia. El universo material es considerado como una máquina y sus elementos constituyentes se describen funcionando de acuerdo a leyes mecánicas, en términos de movimientos y ajustes de sus partes. Así, el hombre, las plantas, los animales, la naturaleza en su conjunto, responden a un modelo conceptual análogo al de máquinas de mayor o menor complejidad. El modelo de hombre bajo esta perspectiva es la de un animal-máquina habitado por un alma racional.

Esta visión mecanicista se refuerza por una concepción de la realidad que hunde sus raíces en los principios ya obsoletos de la física newtoniana. Desde esta posición el Universo es visto como espacio absoluto, contenedor vacío e independiente de los fenómenos que ocurren dentro de él. Los cambios en el mundo físico son descritos en términos de dimensiones separadas. El tiempo es considerado como absoluto y sin relación con el mundo material; los elementos constituyentes de éste se imaginan moviéndose en un espacio y tiempo absolutos, como sólidas partículas materiales, a modo de ladrillos de los que toda la materia está hecha.

Éste es el modelo que impregna todo el pensamiento científico y, especialmente, la medicina. Como lógico corolario, un cuerpo sano es considerado como una máquina bien hecha y en perfectas condiciones mecánicas; uno enfermo, como otra cuyas partes no funcionan correctamente y que, por tanto, es preciso ajustar o sustituir.

La ciencia médica oficial, dominante hoy, está basada en un modelo analítico que pretende reducir la realidad compleja del ser humano y lo que considera sus elementos constitutivos físicos y químicos más simples, con la pretensión de estudiarlos en detalle y de comprender los tipos de interacción que existen entre ellos.

Desde esta concepción de la realidad, se intenta conocer los más minúsculos detalles, pero se pierde de vista el objetivo y sentido globales. La explicación de los fenómenos se hace desde los supuestos de la causalidad lineal, cadena lógica de causas y efectos, extendida en toda su dimensión a lo largo de un tiempo que se mueve unívocamente en una dirección fija, del pasado al futuro.

La ciencia médica se ha limitado a intentar entender los mecanismos biológicos implicados en la lesión en una determinada parte del cuerpo, olvidando así al paciente como ser humano completo, como sistema vivo, complejo y abierto, en continuo flujo e interdependencia con todo lo externo e interno. Bajo esta perspectiva ideológica, ya que no científica, se justifica una orientación de la medicina en la que cada vez tienen más cabida la utilización de procedimientos tales como la terapia de sustitución de órganos, la intervención a nivel genético o la exclusión de la dimensión espiritual y de las variables psicosociales en la causación y manifestación de la enfermedad. La investigación de las causas de la enfermedad y de los procedimientos terapéuticos se concentra en las “evidencias o pruebas materiales” olvidando la compleja realidad del ser humano, del hombre en el Cosmos, del hombre como representante de Allah en la Tierra.

Frente a esta visión reduccionista, cabe citar las palabras de Sidi Ali Al-Yamal, quien hace más de trescientos años, en un libro insuperado como ciencia del conocimiento, decía:

“Allah ha hecho de la existencia una copia del hombre; un espejo en frente de él. Sus estados son tus estados; sus palabras son tus palabras; sus acciones son tus acciones. Tu yo es una copia de la existencia y la existencia es una copia de tu yo. A quien quiera que Allah da poder para disponer de sí mismo, le es dado poder para disponer de la existencia.”1

La perspectiva de la Ciencia.

La visión mecanicista de la materia y del hombre, de la salud y de la enfermedad que aún prevalecen en la medicina occidental, no sólo se contradicen con la descripción de la realidad y del hombre contenida en el Qur’an, sino que incluso desde la perspectiva científica más reciente de la biología, de la cibernética, de la ecología o de la física subatómica, muestra estar totalmente desfasada, tanto en lo que respecta a las bases conceptuales como, lo que es peor, en la práctica a que da lugar.

La física actual llega ahora a confirmar lo que los gnósticos de Islam y de otras enseñanzas reveladas anteriormente, siempre supieron y enseñaron. La física de vanguardia ha dejado de ver el Universo, y por extensión al hombre, o a la célula, como una máquina compuesta de multitud de objetos separados. En su lugar se habla de totalidad armoniosa, interrelacionada, interdependiente, indivisible, como una madeja de relaciones dinámicas en la que el observador humano y su consciencia están incluidos.

En la física moderna, espacio y tiempo no son dimensiones separadas ni conceptos absolutos. El átomo es considerado como un universo en el que en lugar de partículas materiales, es decir, con una masa y un peso, se describen mallas de probabilidades de existencia en un lugar y tiempo dados, modelos de actividad y energía. Enfatizando que la tendencia o probabilidad de existir no es ni siquiera una probabilidad de que la cosa exista en sí misma sino como una probabilidad de interconexiones. El objeto observado por el físico no es un objeto identificable sino un sistema intermediario dependiente de la preparación del experimento y de los subsecuentes medios utilizados en la medición. Observador y observado se encuentran en tan intrincada interacción que el resultado del experimento viene determinado por la elección previamente hecha por el experimentador, es decir por su consciencia. La observación de materia a este nivel desvela que lo considerado como sustancia material sólida no es más que una proyección mental, un concepto. Lo que el físico observa son modelos dinámicos en continuo cambio.

El enfoque islámico integral se basa en una percepción global y detallada a la vez; unifica y separa; relaciona y considera las interacciones entre los elementos y los efectos de las interacciones. Sustituye la visión estática, sólida y permanente de la realidad por la de movimiento, fluidez, considerando la naturaleza continuamente cambiante e impermanente de los fenómenos.

“Todo habrá de perecer, excepto Su faz.”

(Qur´an 28-88)

La Medicina Integral ve al organismo humano, desde el nivel celular hasta el cuerpo completo como totalidad organísmica psicofísica y espiritual, en términos de procesos dinámicos no analizables en partes separadas y en permanente interacción con todo el cosmos, tanto con la realidad galáctica como con la interna, la ambiental y social. Mouley Arabi ad Darqawi decía:

“Se ha dicho que existen cien mil mundos, cada uno de ellos como éste y todos están contenidos en un hombre sin que él sea consciente de ello.” 2

Y también:

“Si quieres descubrir el secreto de todo el cosmos mira a la cosa más insignificante.”

Allah dio a Adam los nombres de todas las cosas, le puso como Su representante en la tierra y le concedió la capacidad para nombrar y, por tanto, conocer el significado de ellas. De esta forma le hizo ser espejo de la Realidad. La capacidad del hombre es la capacidad de Adam. Está inscrita y ha sido transmitida en el código genético. Existe como posibilidad para ser descubierta, recordada, en el DNA de nuestras células. Nombrar implica discernir en el reino de la multiplicidad.

La Realidad, una en su esencia, es múltiple en la descripción, es múltiple por sus nombres, por el lenguaje interior del pensamiento o por el lenguaje de la palabra que corta, delimita y modela el silencio. Lo que puede ser dicho, lo que puede ser expresado o definido no es lo inmutable, no es lo eterno. En una tradición china se dice:

“No existencia y existencia son idénticas en su origen, solo se diferencian al hacerse manifiestas. Esta identidad se llama profundidad. La infinita profundidad es el origen de todas las cosas del universo.”

La palabra separa la realidad, y con palabras podemos describir diferentes niveles en ella. Pero la separación no existe en la realidad, sólo existe en la descripción. A cada nivel: atómico, molecular, celular, corporal, social o cósmico corresponde un modo de funcionamiento y de organización propios, con sus signos, leyes y manifestaciones. La consciencia, como la realidad, es una y múltiple en las manifestaciones. La consciencia está ligada a la materia en cada una de sus formas de organización. En el hombre corresponde al Yo. El Yo del hombre, la consciencia del hombre, impresa en cada una de sus moléculas de DNA, contiene la potencialidad de todos los modos de experiencia.

“El hombre contiene el universo completo, te lo digo con palabras serias que no engañan.”

Hay un modo de experiencia que proviene de la información administrada por los sentidos: ver, oír, gustar, oler, sentir, tocar, hablar, desplazarse. A este nivel, se genera el pensamiento de separatividad y diferenciación. Se discierne, razona, clasifica, y se elige. El mundo es visto en su forma densa, sólida, permanente, y el Yo se ve como separado del mundo. En este nivel lo externo domina a lo interno, lo sensorial domina al significado. El Yo es identificado con el cuerpo físico o con la experiencia del cuerpo. En la psicología islámica se utiliza el término de nafs para referirse a esta modalidad de experiencia.

En el siguiente modo de experiencia, el Yo tiene acceso a la percepción de lo sutil en la realidad. El mundo de lo no perceptible por los sentidos. Es el mundo de los significados: el mundo del espíritu en el que lo interno domina a lo externo. El término para indicar el Yo en este modo de consciencia es el de Ruh. Sidi Ali Al Yamal refiriéndose a esto dice:

“El nafs es el ruh y el ruh es el nafs. Sin embargo sus nombres varían para diferentes estaciones. Es como el hombre: es llamado niño en la primera etapa de su vida, hombre cuando alcanza la madurez y anciano en la última etapa de su vida. Similarmente el yo es lo mismo que el ruh. Sin embargo, mientras el yo está prisionero de la oscuridad del velo es denominado nafs. Cuando se libera y sale de la oscuridad del velo a la luz del ojo que testifica es llamado ruh.”

En el tercer modo de consciencia se produce el descubrimiento unitario de la realidad. A este nivel no existe observador ni observado, ni interno ni externo, ni pensamiento ni lenguaje que pueda describirlo. Tampoco hay un locus espacio temporal de la experiencia: sólo el vacío original antes del comienzo del tiempo infinito.

“En el principio era Allah y nada había con Él y Él tiene ahora lo que tenía.”

(Hadiz Qudsi)

Y Allah ta’ala dice en el Qur’an:

“La verdad ha llegado y se ha disipado lo falso. Ciertamente lo falso está destinado a desvanecerse.”

Y Shayj Muhammad Ibn Al Habib, en la instrucción a sus discípulos, en el Diwan de los Amantes, de los Viajeros Gnósticos, dice:

“¡Oh tú que deseas la presencia de un testigo ocular, debes elevarte por encima del espíritu y de las formas, asirte al vacío original y ser como si no fueras, oh aniquilado!”3

La medicina integral.

“No hay enfermedad que Allah haya creado, sin que haya creado también su tratamiento.” 4

La medicina integral debe estar basada en una ciencia que permita el reconocimiento de las condiciones y estados del cuerpo en sus aspectos físico, mental y espiritual y de los elementos que alteran estas condiciones y estados.

El cuerpo humano, como sistema abierto de elevada complejidad (al igual que la célula o las comunidades de hombres o el ecosistema) tiene la capacidad de conservar sus estructuras y funciones gracias a una multiplicidad de equilibrios dinámicos, controlados por mecanismos de regulación interdependiente. Este es el concepto de homeostasis, de equilibrio dinámico. Un sistema así reacciona a todo cambio, interno o externo, o a toda perturbación, por una serie de modificaciones que persiguen el mantenimiento del equilibrio. Si el sistema, la célula, el cuerpo, no consiguen establecerlo entonces entra en otro modo de funcionamiento que es la enfermedad, que bien puede llevar a la destrucción del conjunto de la estructura --la muerte-- o al establecimiento de un nuevo equilibrio que es la salud.

El cuerpo humano es, por tanto, un sistema soporte de vida, totalmente coherente e integrado, con mecanismos internos de equilibramiento y control. Es función natural del cuerpo la de restablecer el equilibrio, la de curarse a sí mismo. El médico es testigo de este proceso. Su intervención debe ir encaminada a la potenciación de estas funciones naturales, no a su interferencia. Los síntomas no son la enfermedad sino tan sólo su expresión. La enfermedad, de acuerdo al concepto de homeostasis, debe ser considerada como un proceso de reajuste del equilibrio del organismo, que se manifiesta con unos signos característicos pero individualizados externamente y con una determinada experiencia interna. Signos y experiencia son los síntomas. La enfermedad es el proceso subyacente. El remedio que trae la cura, es el elemento que restablece una nueva forma de equilibrio que es experimentado internamente como salud.

El objetivo de la medicina integral es la salud, no sólo como ausencia del síntoma o de la enfermedad, sino como un proceso de adquisición de formas de equilibrio superiores. El objeto es el hombre en su totalidad. La salud óptima implica en el hombre el uso de la capacidad concedida por Allah para cumplir con la deuda contraída por el hecho de vivir. Es decir: servirle con conocimiento. En lo externo, salud significa un cuerpo capaz de responder adecuadamente a las demandas de la realidad. En lo interno es un estado de paz y sereno contentamiento, que expresa aceptación y reconocimiento de lo que Allah ha dispuesto para uno mismo.

“La realidad de la wilaya (cercanía a Dios) es que, cuando uno que la posee está sentado a la sombra, no desea sentarse al sol, y cuando está sentado al sol, no desea sentarse a la sombra.” 5

La posición del musulmán ante la enfermedad es de aceptación de la misma y, al mismo tiempo, de búsqueda de la cura. No hay duda que la salud es un bien para el creyente, y que su búsqueda y consecución es algo bendecido por Allah. Así está confirmado por numerosas tradiciones proféticas:

Dice el hadiz:

“Si un hombre tiene solamente su Islam y su salud, esto es suficiente para él.”

“Pídele a Allah por salud, pues a nadie le es dado nada mejor que la salud.”

“Aquél que se despierta por la mañana sano de cuerpo y de espíritu y cuyo pan del día está asegurado, es uno que posee el mundo.”

“Pídele a Allah por perdón y salud. Después de la seguridad en la fe, nada le es dado a un hombre mejor que la buena salud.”

“Ninguna petición es mas complaciente para Allah, que la petición por buena salud.”

“La salud es un tesoro oculto y un lujo invisible.”

El creyente sabe que tanto la enfermedad como la cura proceden de Allah, son parte del decreto de Allah. Está libre del temor neurótico a la enfermedad que impregna la sociedad occidental, expresión a la vez del miedo a la muerte y de su negación. Tampoco hace un culto de la salud ni idolatra al cuerpo humano o a sus capacidades.

Dice Allah en el Qur´an:

“Di, nada nos llegará excepto lo que Allah ha prescrito para nosotros.”

“Si Allah te toca con un daño, nadie podrá quitártelo, pero si Él decreta algún beneficio para ti, nadie podrá apartar Su favor. Él hace conseguir a cualquiera de sus siervos lo que quiere.”

El musulmán conoce y acepta que la enfermedad y la salud, el médico y su tratamiento, las circunstancias que llevan a la enfermedad y aquéllas que conducen a la cura, son parte de lo prescrito por Allah:

“En verdad, con la dificultad llega la facilidad.”

Dice el hadiz:

“El tratamiento de las enfermedades está dentro de lo predestinado por Allah. Si Él ha decretado que tal cosa ocurrirá por tal y tal causa, ello ocurrirá cuando aparezca esa causa. En este caso, la medicina dada es la causa predestinada para traer la cura.”

Sin embargo, no hay lugar para el fatalismo o la pasividad del médico ni del paciente, para la evitación de responsabilidad por la enfermedad adquirida ni por la búsqueda de la cura.

Dice Allah en el Qur´an:

“Cada uno tendrá lo que haya adquirido y cargará con lo que haya adquirido.”

“Si haces un bien a ti te lo haces y si haces un mal a ti te lo haces.”

Allah exhorta continuamente en el Qur’an a hacer lo que es un bien reconocido; a buscar lo más provechoso de entre las cosas que están permitidas y a evitar lo que es dañino:

“Comed de las buenas cosas que os hemos proveído para vuestro sustento, pero no cometáis excesos.”

“No contribuyáis con vuestras propias manos a vuestra destrucción.”

El enfermo está obligado a buscar tratamiento médico y el médico a prestarlo, debiendo éste profundizar continuamente en el conocimiento de la naturaleza de la enfermedad, sus causas y su tratamiento:

Dice el hadiz:

“Oh siervos de Allah, buscad tratamiento médico. Allah ha puesto un remedio para cada enfermedad, claro para quien lo conoce y oscuro para quien no lo conoce.”

No es el médico el que cura, ni el poder está en el remedio.

Dice Allah en el Qur´an:

“Él es quien me alimenta y me da de beber y cuando me pongo enfermo me cura.”

Dice el hadiz:

“Tú eres un amigo, Allah es el médico.”

“Hay un remedio para cada enfermedad y, cuando el remedio se aplica a la enfermedad, ésta se cura con el permiso de Allah ta’ala.”

Es conocido que el temor y la negación de la enfermedad son elementos que refuerzan la enfermedad y que incluso pueden ser toda la enfermedad. El dolor va asociado a la contracción, y la contracción mantenida es causa del dolor y de la lesión. La actitud mental de resistencia es causa de angustia y de temor neurótico ante la enfermedad. El creyente confía en Allah. Sabe que está en sus manos y que todo lo que es y ocurre es parte de la perfección de Allah1. Para él, ya sea médico o paciente, sólo cabe la posición de quien testifica y acepta, y esto, aún en la enfermedad, es salud:

Dice el hadiz:

“Un creyente nunca es azotado con dificultad, enfermedad, malestar, pesar o incluso con preocupaciones mentales, sin que sus faltas sean expiadas.”

“Qué maravilloso es el asunto del creyente: cuando le viene un período de facilidad, da gracias a Allah por él; y cuando le sobreviene una dificultad, es paciente y así, en ambos casos, se beneficia.”

Un aspecto fundamental de la naturaleza integral de la medicina islámica es su carácter preventivo, precisamente el área donde es más ostensible el fracaso de la medicina dominante en occidente. Multitud de investigaciones coinciden en afirmar que el estilo de vida y la calidad moral y ambiental del entorno social y físico son las causas dominantes de mortalidad y morbilidad en las naciones consideradas como desarrolladas. Las enfermedades más importantes de nuestro siglo --cardiopatías coronarias, arterioesclerosis, hipertensión, diabetes, obesidad, cáncer, cirrosis hepáticas, depresiones, esquizofrenias y toda la gama de las psicopatías-- están claramente ligadas a un estilo de vida autodestructivo y destructor: inmoderada y desequilibrada alimentación, consumo excesivo de alcohol, tabaco y medicamentos, falta de ejercicio físico, aislamiento, incomunicación, carencia de vínculos afectivos con los miembros del grupo social, falta de objetivos y guías morales, desorganización y destrucción del ámbito familiar, stress continuado, invasión de la intimidad, polución atmosférica, del agua, de los alimentos, de las ideas, y en fin, pérdida del sentido de la existencia y del valor de la vida.

Está admitido que en la mayor parte de las enfermedades crónicas y como causas de muerte en los países de occidente, son los factores psicosociales y del ambiente los que juegan un papel etiológico más decisivo. De ello se deduce que, en gran medida, podrían ser prevenidos mediante una modificación de los mismos. Sin embargo, la orientación tecnológica e intervencionista, química o físicamente, su carácter mercantilista desprovisto de compasión para con el débil, va en dirección totalmente opuesta a la prevención. No hay duda de que cambiar los hábitos y la forma de vida es una tarea más difícil que suprimir o enmascarar los signos que el cuerpo produce para indicar la necesidad de un cambio. Hay suficientes datos estadísticos que corroboran el fracaso de la medicina alopática, pero sólo señalaré uno como ejemplo. En un reciente informe al Congreso de los EE.UU. se revelaba que en un solo año se habían realizado dos millones y medio de intervenciones quirúrgicas innecesarias con un coste de 4 billones de dólares y, lo que es más inquietante, con un resultado de cerca de once mil muertos.

La medicina islámica tiene un carácter esencialmente preventivo. El Islam, como forma de vida, provee a los niveles espiritual, corporal, moral y social, de conocimientos y pautas de conducta útiles para mantenerse en la salud, tratar correctamente la enfermedad y progresar hacia un óptimo nivel de salud. No hay medicina preventiva más completa, económica, equilibrada, fácil de entender y de aplicar que la que se deriva de seguir la conducta del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. Alimentación, higiene personal, relaciones sexuales, sueño, actividad física, relación con el medio ambiente y conducta ante la enfermedad. En estos y en otros muchos ámbitos de la vida cotidiana el musulmán encuentra una guía en el ejemplo del mejor de la creación, que Allah le bendiga y le dé paz.

El contexto social, político y económico exige a los médicos, como médicos y como musulmanes, un compromiso de acción en áreas aparentemente alejadas de lo considerado como práctica clínica. Hay condiciones en las que la práctica clínica tiene que ser completada, si no sustituida, por una práctica social y política. La posición políticamente aséptica del científico no es posible ni aceptable. En ella hay complicidad. La ciencia, y especialmente la medicina, es una resultante y a su vez sostiene, como uno de sus pilares fundamentales, al sistema de cuyo seno surge.

Existe una medicina que nace de una ciencia, de una visión del mundo y de una ideología que niegan la existencia del Único Dios, que carecen de una enseñanza revelada y de unos criterios éticos; estos han sido inventados por hombres cuyas aspiraciones y ejemplo vital están lejos de ser un modelo deseable para nadie. Ésta es la medicina de kufr. Y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:

“Kufr es un sistema.”

Como sistema, es coherente en su estructura, en la interdependencia de los elementos que lo integran y en su modo de funcionamiento. La esencia de kufr es cubrir, velar, enmascarar, rechazar la realidad. La medicina kufr se manifiesta como negación del Creador y como encubrimiento de la enfermedad y de las causas que la producen; en definitiva, encubrimiento de la realidad del ser humano y de su propósito en la existencia.

Opuesto al sistema de kufr está el sistema de Islam. Es desde Islam, desde la ciencia del conocimiento y de la conducta que es Islam, desde donde debemos enfrentar, como médicos musulmanes, la ignorancia y brutalidad de kufr.

Restablecer el din de Islam en su totalidad. Seguir con conocimiento y amor el ejemplo del mejor de la Creación, Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, descubrir nuestro significado como hombres y servir compasivamente a nuestros semejantes es la tarea. Que Allah nos ayude a todos a lograrlo.

Síntesis

A modo de síntesis, agrupando conceptos que han sido desarrollados anteriormente, resumiré algunos de los rasgos que caracterizan a la medicina islámica y su práctica.

1. La medicina islámica se sustenta en el reconocimiento de la absoluta unidad de Allah, la unidad de la Realidad. No hay dios excepto Allah.

2. Aceptación del sistema de Islam como marco de la conducta individual y de la organización social, y aceptación del amor por el profeta Muhammad, que Allah le bendiga y le conceda paz, como modelo más perfecto de ser humano. Muhammad es el Mensajero de Allah.

3. El médico musulmán se encuentra sujeto a los mismos criterios morales y de conducta que cualquier otro musulmán. Acción recta, solidaridad y ayuda al necesitado son obligaciones que recaen sobre él:

Dice el hadiz:

“Un verdadero creyente es con respecto a otros verdaderos creyentes como los ladrillos de una pared, uno apoyando y fortaleciendo al otro.”

“Veréis a los musulmanes en su compasión, amor y forma de sentir en comunidad como si constituyesen un único cuerpo en el que cuando un miembro está enfermo, comparte su fiebre y su insomnio con el resto del cuerpo.”

4. La práctica de la medicina islámica está basada en la compasión, es decir, en el servicio con amor, discernimiento y conocimiento para con todos los seres de la creación, no únicamente para con los musulmanes.

Dice el hadiz:

“No creéis verdaderamente hasta que no sois compasivos, y ser compasivos no es que mostréis la compasión solamente con vuestra gente sino con toda la humanidad.”

5. El sistema de Islam, como sistema abierto, como organización viva, ha sido revelado para el bien y el provecho del hombre, que posee así una referencia procedente de Allah. La esencia de la Sunnah del Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, era la adecuación de su comportamiento y de su acción a cada situación. La acción correcta proviene del conocimiento en el camino de Islam, el camino del médico musulmán es el de la continua búsqueda de conocimiento. Allah dice en el Qur´an:

“¿Son igual aquellos que conocen y aquellos que no conocen?”

El Profeta mismo, que Allah le bendiga y le conceda paz, fue un ejemplo de progresión continua en el conocimiento de su Señor y repetidamente exhortó a los creyentes a su búsqueda:

“Busca conocimiento aunque sea en China.”

(Dicho sufí)

Dice el hadiz:

“Busca conocimiento desde la cuna a la sepultura.”

“El conocimiento es el tesoro perdido del creyente: él lo busca dondequiera que pueda encontrarlo.”

6. La medicina islámica tiene un carácter integral, ecológico, sistemático en su concepción del hombre y del Universo, en su concepción de la enfermedad, de la salud y de la terapia y en su carácter esencialmente preventivo.

7. El hombre es considerado como Jalifa de Allah en la Tierra, contenedor y unificador del Cosmos en su conciencia. Discernidor por el intelecto. Espejo en el que se refleja y confronta la Realidad.

8. El papel del médico es el de discernir. Allah es Al Hakim: el que juzga y pasa sentencia. El médico es el esclavo del Hakim. El médico no tiene ningún poder. Tampoco el remedio:

Dice Allah en el Qur´an:

“No hay poder ni fuerza sino la de Allah.”

9. La enfermedad, la muerte, el médico, el remedio y la salud son parte del decreto de Allah. Cualquier pretensión de poder es pura ilusión:

Dice Allah en el Qur´an:

“Di, nada os llega excepto lo que Allah ha prescrito para vosotros.”

“Si Allah te aflige con un mal, nadie excepto Él podrá apartarlo.”

(Qur´an, 6, 19)

“Si una calamidad te aflige, (sabe) que calamidades similares han afligido también a otros...y esto para que Dios limpie de toda escoria a los que tienen fe.”

(Qur´ an, 3, 140-141)


10. La enfermedad no es un castigo sino una purificación. Al manifestarse la enfermedad, se manifiestan los mecanismos naturales de regulación que posee el cuerpo para restablecer un equilibrio que ha sido alterado. En la enfermedad está la cura.

11. La medicina islámica no está ligada a una exclusiva o determinada forma de terapia. Cada paciente es único. Su situación y circunstancias son únicas. Su enfermedad y remedio son únicos. Sin embargo, algunos criterios pueden servir como indicadores de la elección terapéutica:

--Lo reconocido como útil y beneficioso:

“¡Oh Allah, apártame de cualquier ciencia que no traiga beneficio a la gente!”

“Los mejores hombres son los mas útiles para la humanidad.”

--Lo que es más fácil, simple y asequible:

Dice Allah en el Qur´an:

“Allah quiere lo fácil para vosotros.”

Y dice el hadiz:

“Siempre que el mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, podía elegir entre dos cosas de entre las permitidas, elegía la más fácil.”

--Lo que ayuda a los procesos naturales de curación del cuerpo.

--Lo que es más económico:

Dice Allah en el Qur´an:

“Allah no ama a los que despilfarran.”

--Lo que produce menos daño como efecto secundario:

Dice el hadiz:

“Allah odia el daño hecho a cualquier musulmán.”

--Lo que tiene valor educativo:

Dice el hadiz:

“Todo en esta existencia está maldecido excepto dos cosas: uno que recuerda a Allah y uno que enseña y otro que aprende.”

12. Investigación, estudio y diagnóstico del paciente deben estar en función del beneficio del paciente y no como un fin en sí mismos, o como una forma de glorificación del ego:

Dice el hadiz:

“Quienquiera que busque la ciencia para eclipsar en gloria a otros científicos o para entrar en controversia con los necios o para atraer la atención de la gente, será de la gente del fuego.”

Referencias Bibliográficas.

1. Sidi Ali Al Yamal. “The Meaning of man”. Diwan Press. Norwich 1977.

2. “The Darqawi way. The letters of Shaykh Mawlay Al´Arabi ad-Darqawi”. Diwan Press. Norwich 1979.

3. “El testigo ocular. The Diwans of the Darqawa”. Diwan Press. Norwich 1980.

4. Bujari. “Book of Medicine”. pág 582.

5. Cita de Sheij Ahmed al Yamani recogida por Sidi Ali Al Yamal en “The Meaning of man”, reseñado anteriormente.

6. Muslim. 3466.

7. “Riyyad as-Salihin”, hadiz 37.

8. Id, ant, hadiz 27.




martes, 29 de junio de 2010

La sanación espiritual

La sanación espiritual

 Autor: Sheikh Nazim al Haqqani - Fuente: webislam

La Meditación y el Punto Focal de Tratamiento

En el mundo espiritual, la buena salud requiere que el paciente procure un intenso cambio personal. El cambio personal para desarrollar la paciencia, el contentamiento, la gratitud, la alegría, el buen humor, el amor, la hospitalidad, el valor, la benevolencia, el reconocimiento de las buenas acciones, la paciencia y la cortesía mejorarán el flujo de energía y la espiritualidad. Incluso en este campo la sobreactividad y una carencia de supervisión apropiada y la devoción a unos patrones inquietantes aprendidos o la falta de dedicación de un profesor apto también pueden suponer una pesada carga en el intelecto de la persona. Alternativamente, un estancamiento en el progreso espiritual puede entorpecer el propio crecimiento espiritual, y solo una orientación apta puede abrirse camino a través de tales obstáculos. Tal entrenamiento deber mantenerse avanzando hasta desarrollar el genuino carácter, rasgos positivos y flujos de energía saludables.
Sin cambio personal en el flujo de energía del cuerpo, eventualmente uno creará otros problemas que conducen de nuevo a la fuente que causaba la enfermedad en el primer lugar. Así, el trato con la fuente de la enfermedad es el punto focal del tratamiento. Esta búsqueda estimula la parte mas profunda de nosotros mismos que es llamada a veces "el si mismo más elevado" o la "chispa de la divinidad" dentro de nosotros. Esta divinidad dentro nosotros, la parte mas profunda de nosotros mismos, nos envía información sobre que tipo de enfermedad necesita ser tratada y que tipo de puntos de contacto necesitan ser tocados, todo ello a través de nuestra meditación.
La meditación es una herramienta que da relajación profunda y aquieta la mente. Esto ayuda a aliviar la tensión, y por lo tanto permite al sistema interno químico y hormonal recobrar su equilibrio.
Las pruebas médicas han demostrado que hay cambios fisiológicos mensurables en los sujetos que meditan. El cerebro asimismo sufre cambios en el tipo de ondas eléctricas que genera. Usando un electroencefalograma (EEG) hay un aumento en la generación de ondas alpha y a veces también en el número de ondas theta. Esto indica según los estudios, un cambio del nivel de atención dentro un estado tranquilo de conciencia completamente diferente del sueño. Este estado es terapéutico y genera mucho descanso aunque el paciente esté completamente funcional y consciente. El cuerpo demuestra los efectos de la meditación en modos diversos. El patrón respiratorio se ralentiza, como hacen la palpitaciones del corazón, y hay un marcado descenso en el nivel de consumo de oxigeno y la eliminación de bióxido de carbono. Sin embargo, los efectos físicos de la meditación duran más tiempo que el periodo de meditación en si mismo. Esto se demuestra por el hecho de que quienes padecen de hipertensión y muchas otras enfermedades, a través de la meditación exclusivamente, han logrado mejorías clínicamente demostrables tales que han sido capaces de terminar con sus medicaciones. Esto está bien subrayado y testimoniado en libros y célebres artículos sobre la curación espiritual.

Como actúa la Energía sobre la Enfermedad

Los sanadores espirituales simbolizan el flujo de la fuerza vital en el cuerpo y en el universo como vórtices de energía compuestos por un grupo de conos espirales de energía aún más pequeños. Estos son conocidos en terminología Islámica como "lata'if", significando manifestaciones sutiles o capas. Los lata'if (singular latiifa) son los puntos de máxima toma de energía y son puntos focales de equilibrio muy importantes dentro el sistema de energía. Enfermedad y malestar ocurren si un latiifa está desequilibrado.
Los Lata'if en adultos tienen una pantalla protectora sobre ellos. En un sistema saludable, estos lata'if giran en ritmo sincronizado con los otros, suministrando energía desde el campo de energía universal hasta su propio centro interior para que sea usada por el cuerpo. Cada uno de ellos está afinado en una frecuencia específica que ayuda el cuerpo a permanecer saludable. Sin embargo, en un sistema enfermo estos vórtices no están sincronizados. La energía de los lata'if que estos vórtices procuran puede ser lenta o rápida, espasmódica o desproporcionada.
A veces se pueden observar rupturas en todo el patrón energético en las que un latiifa puede ser completa o parcialmente invertido o colapsado. Estos disturbios están relacionados con la disfunción o patología del cuerpo físico en ése arrea.

Curación a través de la Meditación y de los Puntos Focales Sutiles de los LATA'IF

El sentimiento de dolor puede ser completamente remediado por la meditación dado que la energía inactiva de un cuerpo enfermo es activada por una ignición espiritual producida por el proceso meditativo. Este proceso espiritual usa siete diferentes puntos focales en las siete capas, los lata'if.
Hay siete puntos focales del lata'if. Estos están situados encima y abajo del corazón, encima y abajo del pecho izquierdo, encima y abajo del pecho derecho, y uno en la frente. Cada lateefa tiene un color de energía diferente, y cada energía tiene un efecto diferente en una enfermedad específica.
Los dos puntos focales encima y abajo del corazón son verdes. Los puntos encima y abajo del pecho izquierdo son amarillos, los que están encima y abajo del pecho derecho son negros, y el que está en la frente es blanco. A través de la meditación estos siete puntos focales de los lata'if generan energía. Entonces, como un imán, estos puntos focales activados atraen más energía desde la fuente de energía cósmica universal en forma de diminutas esferas flotantes de luz. El tamaño de estas esferas depende de que lateefa sean activadas, ya que hay una esfera de tamaño diferente para cada color de lateefa. Dependiendo de la enfermedad, el sanador activa el lateefa apropiado necesario para curar la enfermedad. Al girar, el lateefa produce más de su color de energía que a su vez atrae desde la fuente de energía universal más de la misma luz. El resultado de este bucle de reglamentación positiva es una tremenda efusión de relucientes globos de luz que desciende sobre la persona del sanador desde la fuente de la energía cósmica.
A través de esta inundación de esferas de energía con color, el sanador es energetizado hasta el punto en que él radia calor desde su cuerpo a través de sus manos y proyecta luz desde su frente. Igual como un científico dispara un láser, el sanador espiritual emite la luz y energía que él recibe desde la fuerza universal. Los masajes de sanador sobre las áreas afectadas y la combinación del calor desde las manos y luz desde la frente inician inmediatamente el proceso curativo.
El sanador también prescribe que el paciente se siente solo, por unas pocas horas cada día, completamente relajado, repitiendo varios miles de veces diferentes nombres santos de Dios en un formato especial según la duración del tratamiento. Estos nombres santos son como chispas de energía que enciende más flujo desde la fuente de energía universal. Esta ignición también activa los puntos focales de los lata'if causando que se genere calor en el cuerpo del paciente. Este calor es considerablemente menos que el inmenso poder transmitido por el sanador, pero es suficiente para provocar al paciente una crisis de sudor.
En ese tiempo, el paciente va al sanador, quien como antes, le transmite más energía, avanzando el tratamiento del paciente. Como la luna refleja la luz del sol sobre la tierra, así también el sanador a través de su cuerpo hace reflejar la energía universal al paciente. Esto produce un estado de inmenso calor y la interacción espiritual entre el sanador y el paciente. Este proceso se repite durante varios días o incluso semanas hasta que el paciente se recobra.
En cuanto se recobra, el paciente empieza a experimentar un efecto psicológico por la interacción dinámica y sinergética entre él y el sanador. Este efecto psicológico de recuperación y alivio del dolor induce a las glándulas endocrinas a secretar hormonas que equilibran el sistema completo y empiezan a curar los órganos enfermos, llevando al paciente a niveles mas altos de salud y espiritualidad de los que hubiera sido posible en la anterior condición penosa y doliente de la enfermedad.
Igual que un paciente quirúrgico es anestesiado, así también el paciente espiritual es puesto en un estado libre de dolor en el que el sanador espiritual puede trabajar con él del modo que encuentre apropiado.
Conclusión
La enfermedad en cualquier estadío del campo energético se expresará a si misma en aquel particular nivel de consciencia. Cada expresión de la enfermedad se manifiesta como algún tipo de dolor, sea físico, emocional, mental o espiritual. Es esencial que comprobemos el más profundo significado de nuestra enfermedad. Necesitamos preguntar: ¿Qué significa para nosotros esta enfermedad y este dolor? ¿Qué podemos aprender de esto?
El dolor es el cinturón de seguridad del mecanismo de autodefensa del cuerpo que nos alerta para corregir una situación. El dolor es como un timbre de advertencia en nuestro sistema que lleva nuestra atención al hecho de que algo está mal y que nos fuerza a hacer algo al respecto. El dolor dice: "No estás escuchando a tu Ser Completo." El dolor nos enseña a pedir ayuda y curación, y es, por lo tanto, una llave de la educación del alma y de la función del espíritu y de la energía del cuerpo."
Una aproximación comprensiva a la remisión de dolor a la salud en general que incluyese la curación espiritual ayudaría grandemente al progreso de la medicina moderna. Dado que numerosos volúmenes sobre la curación espiritual islámica pueden ser y han sido ya escritos, tenemos la esperanza que esta breve introducción ayudará a llevar este tema la atención de la comunidad médica y más allá.

domingo, 27 de junio de 2010

EL TEMPLO DORADO



El Templo Dorado

INDIA.
En el corazón de la ciudad de Amritsar, un polvoriento y ruidoso enclave próximo a la frontera paquistaní, late el espíritu más sagrado de los sikhs, el inmenso y bellísimo Harmandir
Da igual la religión que se tenga, incluso si no se profesa ninguna, el Templo Dorado sobrecoge y conmueve a quien lo visita. Incrustado en el corazón del laberinto que conforman las callejuelas y bazares del barrio viejo de Amritsar, el centro espiritual de los sikhs guarda entre sus muros el ‘Adi Granth’, el libro sagrado. Los sikhs de todo el mundo intentarán peregrinar, al menos una vez en su vida, para poder contemplarlo y purificarse bañándose en las aguas sagradas del estanque de Amrit Sarovar (la piscina del néctar de la inmortalidad) en la que flota como una majestuosa embarcación de dorada techumbre el Harmandir, el santuario más sagrado y bello del Templo. Amritsar es, como tantas otras localidades hindúes próximas a la frontera paquistaní, un lugar ruidoso, polvoriento y atestado de gente, pero es también la sede del impresionante Templo Dorado, el mayor y más sagrado de esta comunidad. La ciudad santa de los sikhs fue fundada en 1577 por el cuarto gurú, Ram Das. Aprovechando su estratégica posición en la Ruta de la Seda, los comerciantes se instalaron en ella configurando una rica metrópolis que, tras ser saqueada en 1761 por los afganos, vio cómo el más grande de los sikhs, el maharajá Ranjit Singh, la reconstruía y coronaba su templo con la cúpula de oro por la que desde entonces es admirado y reconocido en todo el mundo. Durante el día, las aguas del Amrit Sarovar recogen los reflejos dorados que transmite el sol cuando ilumina la dorada cúpula del monasterio. Durante la noche, las aguas de la piscina sagrada devuelven la imagen del templo iluminado por los focos que mantienen constantemente visibles su dorado penacho Y a cualquier hora, los kirtans, o cánticos religiosos, transfieren al conjunto un ambiente de misticismo y recogimiento del que resulta más que difícil escapar. Desde la entrada norte del complejo, Darshini Deori, se llega directamente a la base de la Torre del Reloj, una construcción de la época victoriana, y de ahí a la escalera de mármol desde donde el viajero contempla atónito por primera vez el Harmandir. Tras bajar los peldaños de la escalera, en recuerdo de la necesaria humildad que debe adoptarse para acercarse al dios, se accede al Parikrama, el patio de pulido mármol que rodea el estanque. Por él deambulan día y noche miles de fieles que purifican su cuerpo en las aguas del Amrit Sarovar, mientras desde cuatro cabinas de cristal instaladas sobre el blanco mármol los sacerdotes o granthis, se turnan para recitar continuamente versos del Adi Granth. Muy cerca se encuentra el Jubi Tree, el árbol que, según cuentan, fue plantado hace 450 años por el primer gran sacerdote o Babba Buddhaya que tuvo el Templo Dorado, y del que se asegura tiene la facultad de favorecer la fertilidad de las mujeres, que cuelgan cintas de colores en sus ramas cuando buscan quedarse embarazadas.

TRADICIÓN.

En el Harmandir, al que los sikhs comparan con un barco que atraviesa el océano de la ignorancia se custodia celosamente el Libro Sagrado, que recoge las enseñanzas de los gurús sikhs y conforma los cimientos de su religión. Bajo la gran cúpula, compuesta por 100 kilos de láminas de oro que da nombre al templo, los granthis se turnan cada tres horas para entonar la continua lectura del Adi Granth que tardarán dos días en completar. Un hermoso puente, llamado del gurú, une el Harmandir con el patio circundante frente al Akal Takht, la segunda dependencia más sagrada del complejo, un símbolo del poder de la divinidad en la Tierra, hacia donde se transporta cada anochecer el Adi Granth en una asombrosa procesión desde el Harmandir que ningún viajero debería dejar de disfrutar. Ninguna visita al Templo Dorado puede quedar completa sin haber paseado antes por los Gurudwaras y el Guru-ka-Langar. Los Gurudwaras son los alojamientos gratuitos para todos los peregrinos que acogen tanto a sikhs como a extranjeros durante un máximo de tres noches. Por su parte, el Guru-ka-Langar es el gigantesco comedor comunitario anexo a las cocinas del complejo, donde se ofrece gratuitamente comida a todos los visitantes sin distinción de raza, religión o casta para reafirmar la creencia sikh en la igualdad de todos los hombres. Hasta 10.000 raciones diarias de pan chapati y dal, guiso de lentejas, se sirven a otros tantos peregrinos sentados sobre las alfombras del tan inmenso como limpio Guru-ka-Langar en una nueva demostración de la eficacia y la organización con la que los sikhs administran este sagrado lugar. A pesar de la secular reputación del pueblo sikh como irreductibles activistas dispuestos a todo por defender su religión, y de que Amritsar y su templo siempre han sido considerados como centros neurálgicos de las reclamaciones por parte de los sikhs de un estado independiente para el Punjab el denominado Khalistán, el Templo Dorado, permaneció al margen de cualquier derramamiento de sangre hasta que el 6 de junio de 1984, cuando fundamentalistas sikhs al mando del guerrero y predicador Sant Jaranil Singh Bhindranwale reclamaron una patria propia y ocuparon con sus armas el Akal Takht, el segundo santuario más sagrado del Templo Dorado y símbolo de la autoridad de Dios en la Tierra. La entonces primer ministro india, Indira Gandhi, ordenó la toma del templo. La operación, que se denominó Estrella Azul, concluyó con el bombardeo del santuario y la consecuente masacre de activistas y peregrinos que pernoctaban en el templo. Esta operación provocó, cuatro meses más tarde, el asesinato de la propia Indira Gandhi a manos de sus guardias sikhs y dio paso a las mayores revueltas vividas en el Punjab desde la división de la India en dos estados. La lección cayó en saco roto y tres años más tarde, en 1987, el hijo de Indira, Rajiv Gandhi, incumplió los acuerdos alcanzados con los sikhs por lo que estos ocuparon el templo por segunda vez. Si bien en esta ocasión el ejército se mantuvo al margen del desalojo, denominado operación Trueno Negro, que corrió a cuenta de la policía del Punjab y se saldó sin víctimas, el episodio convirtió la región en un foco de inestabilidad, que aún hoy se recrudece en algunas ocasiones y requiere la intervención del ejército indio.

LAS CINCO ‘K’.

Todo buen sikh tiene una serie de deberes que ha de cumplir y que se resumen en tener siempre presente el nombre de Dios, ganarse la vida trabajando honestamente, practicar la caridad, servir al resto de la comunidad sikh y huir de los cinco impulsos malignos: la lujuria, la codicia, el apego a los bienes materiales, la ira y el orgullo. Su fundador, el gurú Nanak (1469-1539), condenó el culto a los ancestros, la astrología, la distinción por castas, la discriminación sexual y los ritos brahmánicos. Los principios de un buen sikh se basan en la ayuda a los necesitados, la lucha contra la opresión, la creencia en un único Dios (que no es ni hindú ni mahometano, sino la verdad) al que se debe venerar, el abandono de la superstición y los dogmas y la defensa de la fe con el acero. Además, los adeptos a esta religión deben abandonar el tabaco, la carne y las relaciones sexuales con musulmanes y deberán abrazar la irrenunciable regla de las cinco "K", a saber: Kesh (no cortar nunca su cabello), Kangha (llevar siempre un peine consigo), Kirpan (portar continuamente un sable o cuchillo), Kara (incluir en su vestuario una pulsera de acero) y Kachch (vestirse en todo momento con pantalones cortos, a modo de calzoncillos, bajo su vestimenta habitual). Por último, los sikh varones deberán sustituir el apellido de su casta por el de Singh —león— y las mujeres por el de Kaur —princesa—. La hospitalidad de los sikh es inmaculada. Cualquier visitante es siempre bienvenido en el Templo Dorado que, a tal efecto, mantiene sus puertas continuamente abiertas a los cuatro puntos cardinales, siempre que se respeten unas cuantas normas básicas que los vigilantes del templo, de una amabilidad tan extrema como su feroz aspecto, se encargan de hacer cumplir. En primer lugar, el visitante debe abstenerse de consumir dentro del recinto sagrado tabaco, alcohol y drogas de cualquier tipo. Además, antes de entrar al Templo Dorado, deberán dejar sus zapatos en el guardarropa instalado a tal efecto a la entrada del mismo y cubrir su cabeza con un pañuelo de algodón que, en cualquier caso, se facilita gratuitamente a quienes no dispongan de él. Por último, todos aquellos que penetren en el recinto sagrado deberán lavar sus pies, algo que, por otra parte, resulta inevitable ya que para acceder al mismo es necesario atravesar unas piscinas de mármol que cubren de agua a los visitantes a la altura del tobillo.

GUIA


COMO LLEGAR La compañía KLM (Tel: 91 393 67 52. Internet: http://www.klm.es/) ofrece vuelos diarios a Delhi y Mumbai desde Madrid y Barcelona, con precios a partir de 588 euros ida y vuelta, sin tasas. Jet Airways (Internet: http://www.jetairways.com/) es la mejor, la más moderna y totalmente fiable línea aérea de India que ofrece varios vuelos a distintos puntos de la India. El aeropuerto de Amritsar está bastante alejado de la ciudad, por lo que lo habitual es utilizar el tren que une la capital con Punjab.


DONDE DORMIR La ciudad de Amritsar cuenta con numerosos hoteles de categoría cómodos y limpios, en los que no suele haber problemas para alojarse. Sin embargo, la lista de hoteles baratos es más escasa, aunque siempre se puede recurrir a los económicos Gurudwaras del Templo Dorado.

DONDE COMER Puede ir a comer a los restaurantes más económicos, los ‘dhabas’, que son vegetarianos, situados frente al Templo Dorado, o a los restaurantes de los hoteles o el Crystal, en Crystal Chowk, con cocina india y china, entre otras.

DESPLAZAMIENTOS La mejor manera de desplazarse es en un ‘auto-rickshaw’ o un ‘ciclo-rickshaw’, pacte antes el dinero del trayecto. Geografía: Amritsar, ciudad industrial y centro religioso de los sikhs, está situada a 380 km. al noreste de Nueva Delhi (India). Población: 595.000 habitantes. Desplazamientos: Tome un ‘auto-rickshaw’ o un ‘ciclo-rickshaw’, pero siempre pactando previamente el precio del trayecto con el conductor.

martes, 22 de junio de 2010

SIKHISMO Y SANACION

SIKHISMO Y SANACION

               Según el pensamiento Sikh, el sufrimiento se eleva a través de la falsa identificación del ego empírico y sus ataduras, sin embargo la cura también está en el sufrimiento. La ilusión del ego es la causa del sufrimiento; sin embargo es requerido para su cura. (sggs 466)*. La psicología es consciente de cómo la mortalidad de una persona afecta su vida profundamente. Según el crecimiento post- traumático, CPT, los resultados sugieren que enfrentando una crisis de vida, sobre todo la propia mortalidad de uno o el “cierre de otros”, puede llevar a “el cambio psicológico positivo experimentado favorablemente como resultado del forcejeo con circunstancias de vida desafiantes,” ( Calhoun & Tedeschi, 1999, 2001,; Tedeschi & Calhoun, 2004, pág. 1) La tradición Sikh da énfasis a la atención (el simran) de la mortalidad, y su aceptación es la llave para sanar, cambiando las metas intrínsecas, engendrando humildad, el cambio de prioridades, la experiencia del momento presente, la intimidad en las relaciones, el sentido innato de gratitud, aceptación y franqueza u optimismo. (sggs 581-582) Simran (Smrti o atención) también se traduce como sim (atento a) + maran (la muerte). Se dirigen las ansiedades y miedos generados por este encuentro con la mortalidad, internamente, a través de la meditación en Naam (Naam Simran o atención en Naam) y externamente a través de comprometerse en el servicio generoso ético (seva) hacia la existencia. (sggs 176). La compasión depende de poder reconocer algo sobre el otro en nosotros. La inevitabilidad de la muerte nos permite que veamos algo sobre nuestro ego dentro de todos, mientras damos lugar al contento por sí mismo y la compasión por el otro. (sggs 3, 350) Ambos, sufrimiento (dukha) y no-sufrimiento (sukha) se ven como dos lados de la misma moneda e incluso se los describe como dos vestidos llevados por los seres humanos. (sggs 149). Por consiguiente, la personalidad Sikh encuentra que los dos, el dolor y el placer por igual, son inevitables el transitarlos. (sggs 57) El proceso de sanar involucra el acercamiento holístico a la realización del ego espiritual e involucra conciencia que se experimenta en los cinco reinos (Singh 1990). El vivir ético y la rectitud o Dharam Khand; El Gyan khand(el reino de sabiduría), Saram khand(el esfuerzo); Karam khand(gracia o sincronicidad) y Sach khand(Verdad o la Verdadera naturaleza). (sggs 7-8; Kohli, 1974). El Dharam khand es la esfera externa, mientras se consideran sabiduría, esfuerzo y gracia como la esfera interna tri-dimensional (Singh 1970).Como progreso de la conciencia a través de las esferas tri-dimensionales, uno llega a la Verdadera Naturaleza y la cara original se comprende. El contento y la compasión son consideradas como dos cualidades esenciales hacia la misma realización y la misma curación. (sggs 3, Maskeen 1990) Se logra el contento a través del mando de flujo de estímulos sensorios a través del sadhana del dhyan (el término general para la meditación) y la realización de la singularidad de la existencia Una, aquí y ahora. La esfera de Gyan le exige a la persona que se comprometa en el diálogo espiritual, ( vichaar Gurbani) para entender la naturaleza de la condición humana. Esencial al proceso de sanar y auto-realización, es la compañía o comunidad donde uno se compromete. El pensamiento Sikh da gran énfasis en buscar el Sadh Sangat (la comunidad de aquéllos que buscan la auto-realización) y desaconseja el Kasangat, (la comunidad de aquéllos que están en semi-conciencia o maya) (sggs 42) El Sangat proporciona el apoyo a uno, mientras permite conseguir un buen entendimiento de una condición y remite a la motivación para hacer un esfuerzo (saram) hacia construir un cambio en su situación de vida. Dentro del reino del esfuerzo, la persona pone el conocimiento escrito e intuitivo en práctica. (Doabia 1998). El servicio generoso o sewa ayuda a cultivar los nuevos modelos de conducta y también combate el egocentrismo del ego empírico. El resultado del camino Sikh es el logro de Sahej Avasta. Sahej puede describirse como un equilibrio interno o armonía desprovisto de la distracción del volumen emocional o mental, morando en uno la Verdadera naturaleza inmutable. La práctica de Naam Simran combinado con las primacías del Seva lleva a este estado interno de equilibrio, de saber y ser. Sabiduría y existencia están íntimamente unidos. El conocimiento de ciertas verdades epistemológicas sólo puede estar disponible en ciertos estados epistemológicos. En la calma de la vacuidad del Conocimiento (sunn samadh ), finalmente estos dos son uno, siendo saber y existencia , intrínsecamente, conscientes del ser.

*SGGS Siri Guru Granth Sahib en español.Santas Escrituras Sikh.Libro para descargar en :

AKAL RASAYAN

AKAL RASAYAN

Orígenes

Akal Rasayan traducido significa "relajación profunda en su SER verdadero".

Es una forma de sanación que utiliza un determinado estado de la conciencia de meditación como una herramienta para la curación. El profesional trabaja con sus sensaciones internas y la conciencia, y toca ligeramente al paciente. A través de un proceso de estabilización de su conciencia y su sensibilidad, las congestiones y los desequilibrios en el paciente son puestos en libertad.

Este arte de curación es parte de un sistema tradicional de la India de curación que en la actualidad su linaje viene de la tradición de Ayur Veda del Norte de India. La práctica del Akali Rasayan comparte muchas similitudes con las formas de meditación budista - como Vipassana - pero difiere en el sentido de que el énfasis y la intención es curar a otros, y no puramente para obtener la autorrealización.

En la antigüedad este tipo de conocimiento fue un secreto celosamente guardado y se transmitió de maestro a discípulo en la forma tradicional de Oriente. El estudiante aprendió con el maestro en silencio y nunca habló directamente acerca de lo aprendido.

Hoy

Hoy, sin embargo, el sanador aprende a través de un proceso de meditación guiada con un profesor. Este sistema de enseñanza ha sido pionera y perfeccionada por el trabajo de Bhai Ji Haribhajan Singh y Bibi Ji Sarabjeet Kaur, quien estudió este arte en la forma tradicional en las fuentes ancestrales de la India.

Ahora, la exclusividad de la educación ha sido abandonada. Cualquier persona que quiera aprender este arte de curación, puede hacerlo a través del estudio con Bhai Ji y Bibi Ji, o uno de sus estudiantes. Talleres y reuniones se han celebrado en Europa, América y Asia.

Usos

Akal Rasayan puede ser utilizado para todos los Alimentos y las condiciones, sutil, en, agudo y crónico. Esencialmente, Akal Rasayan devuelve el equilibrio al sistema de los pacientes. Los pacientes experimentan profundos estados de relajación y un sentido más profundo de salud y bienestar.

Aprendizaje

Los beneficios que obtiene el Akal Rasayan a través de la práctica no sólo la experiencia de los estados de meditación profunda y sensibilidad, sino también el aumento de los niveles de tolerancia y flexibilidad en la vida cotidiana. Los prejuicios y los problemas desaparecen en mayor medida, en la medida en que el sanador puede ver la verdadera naturaleza de las cosas - cómo son, y no cómo él / ella quiere que sean. El curador tiene la oportunidad de practicar la aceptación, y que puede ser un punto de partida para una mayor transformación. Aprendizaje Akal Rasayan le dará al estudiante una herramienta fantástica para utilizar para la curación y el tratamiento de los pacientes.

Rasayana-la ciencia del rejuvenecimiento

El Ayurveda tiene dos objetivos principales - uno es mantener la salud y el segundo es curar la enfermedad. La rama de la rasayana o rejuvenecimiento es una de las ocho ramas especializadas de Ayurveda que trata principalmente con el mantenimiento de la salud. Rasayana se define como cualquier hierba, comida, o actividad que confiere juventud y cura enfermedades. Si se toman de manera adecuada, el rasayana previene el envejecimiento temprano y te mantiene joven y activo, tanto física como mentalmente.

El significado literal de rasayana es "el aumento de rasa", el fluido vital producido por la digestión de los alimentos. Rasa proporciona la nutrición, mejora la inmunidad, y sostiene la vida. Rasayana es el método de tratamiento a través del cual la rasa se mantiene en el cuerpo. El propósito de rasayana es dar fuerza, inmunidad, Ojus, vitalidad, fuerza de voluntad y determinación, y fortalecer las facultades de sentido, por lo que no están expuestos a enfermedades y dolencias, mientras usted vive

Tipos de terapia de rejuvenecimiento:

Dependiendo de la finalidad o el resultado producido, rasayana es de tres tipos: Naimittika rasayana, rasayana Ajasrika, y rasayana Kamya.

Naimittika rasayana (nimitt - en sánscrito "causa") se da para combatir o equilibrar una causa específica, que está causando una enfermedad en el cuerpo. Algunos ejemplos de esto son rasayana rasayana Dhatri, rasayana Mandookaparni, rasayana Brahmi, y rasayana Triphala.

Rasayana Ajasrika se utiliza para mantener una buena salud y mejorar la calidad de vida a través de un saludable estilo de vida, La dieta o el ejercicio. Se incluye el uso de la leche, manteca, la miel y la adopción de los principios de un buen descanso y el celibato.

Rasayana Kamya se utiliza para cumplir un deseo o el deseo o para servir a un propósito especial (KAMA - deseo). Se trata de cuatro tipos:

* Prana Kamya, que se emplea para lograr o mantener la mejor calidad de prana (energía vital) en el cuerpo.

* Medha Kamya, que se utiliza para mejorar la memoria y el intelecto.

* Ayush Kamya, que se utiliza para la longevidad cada vez mayor.

* Chakshu Kamya, que se utiliza para mantener sanos los ojos.

Dependiendo del método de administración, la rasa yanas, se clasifican en dos tipos: Kutipraveshika y Vatatapika. Kutipraveshika (Kuti - casa de campo, pravesha - entrar) es una terapia en la que la persona vive en una casa de campo especialmente preparada para un largo período, mientras que toman hierbas rasayana diferentes. Esta rasayana fue practicado por las familias reales y ricos de India. Vatatapika antiguo, por otra parte, no tienen normas estrictas y puede ser practicado en su vida rutinaria. Esta es la razón indicada en el nombre de "vatatapika", donde "vata": el aire, y "atapa" significa el calor o el sol. Así que este es un método de toma rasayana, mientras que una persona permanece expuesta al aire y el calor.

Vatatapika método es bueno para las personas que se dedican a actividades cotidianas de vida. Algunas fórmulas especiales de esta categoría incluyen Chyavanaprasha, Brahma rasayana Shilajitu rasayana, rasayana Amalaki, rasayana Haritaki, rasayana Pippali, Lohadi rasayana y Loha shilajitu rasayana. Un total de 63 combinaciones de diferentes fórmulas de rejuvenecimiento se describen en el Charaka Samhita.

Charaka Samhita describe otro tipo de interés de rasayana conocido como el rasayana praveshika Droni. En esta terapia, la persona toma el jugo de hierbas especiales preparados por el médico y, posteriormente, entra en un tipo especial de barco cubierto (droni) diseñado para este propósito. Al final de esta terapia, la persona alcanza un cuerpo sano y la mente, intelecto agudo, extra-facultades sensoriales de gran alcance, y una larga vida útil.Ser una ciencia con un enfoque holístico de la igualdad en el cuerpo, la mente y el alma, Ayurveda también describe un tipo de rasayana para la salud psicológica y espiritual. Llamado como "Achara rasayana", este tipo no requiere la administración interna de las fórmulas de rejuvenecimiento. "Achara" significa literalmente "disciplina".

A raíz de las normas relativas a comer, dormir, y el celibato crea el rejuvenecimiento de una persona. Además, siguiendo una dieta sattvik y estilo de vida, hablando la verdad, practica la no violencia, que viven en armonía con la naturaleza, a raíz de la ética social y lleva a cabo, están incluidos en esta categoría de rasayana. Siguiendo estos principios lleva a la formación de dhatus de alta calidad (tejidos) y aumenta la cantidad y la calidad de Ojus, un factor vital para la salud y la inmunidad. Por lo tanto, una persona puede obtener los mismos beneficios que los alcanzados por la administración interna de rasayana.

Todas las terapias en el objetivo Ayurveda para proporcionar salud integral - física, mental y espiritual - para que la gente puede participar en la consecución del objetivo real de la vida, la auto-realización. La terapia rasayana hace fácilmente posible con sus notables beneficios en la salud, la inmunidad, y la longevidad.

Rasayana-Chikitsa

Rasayana-Chikitsa significa rejuvenecimiento. Esta rama de la ashtang Ayurveda tiene por objeto lograr una vida larga y saludable. La filosofía de la Ayurveda es establecer una buena salud y no sólo la curación de enfermedades. Rasayana es un paso hacia la consecución de este activo. En él se establece el tratamiento para reparar el desgaste del cuerpo, debido al envejecimiento o enfermedades. Rasayana significa que la ayuda física, mental y espiritual para el cuerpo humano que le trae a su condición de origen natural o humana pérdida. Afirma que retarda el proceso de envejecimiento.

Rasayana-Chikitsa básicamente aumenta la Ojas (fuerza vital de la vida) y el sistema inmunológico. Le ayuda a una persona a mantener una buena salud o para reestablecer el deterioro o pérdida de la salud física o mental. El adjetivo ojaswi se utiliza para describir a las personas que mantienen una buena salud en todas las estaciones y todas las etapas de la vida. Es como la obtención de un alto rango en un examen de aptitud física o mental durante toda la vida. Ojas le da un aspecto brillante, memoria afilada, de alto rendimiento y todo el placer esperado. Para alcanzar este estado de la salud, la regeneración de los intermitentes dhatu (tejidos del cuerpo) es recomendado por Ayurveda. Rasayana-Chikitsa es la mejor manera de lograr esto. Rasayana--Chikitsa proporciona una larga y libre de enfermedad y vigorosa vida a la persona que se somete a esta terapia en serio. Rasayana-Chikitsa ayuda a devolver la vida a la normalidad.

Hay dos tipos de rasayana-Chikitsa. El primer tipo se da a un paciente que está corto de tiempo, trabajo y entusiasmo, o uno que no pueden someterse a la duración completa del tratamiento por alguna razón válida. Este paciente recibe un paquete de corto rasayana-Chikitsa y él o ella se le permite continuar con su rutina de forma simultánea. Este paciente se aconseja cambios en la dieta y los cambios en el estilo de vida además de la posible rasayana medicamentos. Estos medicamentos son cuidadosamente seleccionados teniendo en cuenta la edad del paciente, sexo, prakruti (Constitución), los hábitos, las condiciones de vida y de las enfermedades adquiridas en la situación pasada y presente del cuerpo.

El segundo tipo, Kaya Kalpa (renovación total del cuerpo) es más complicado. El paciente se encuentra separado de sus actividades diarias durante un período de tiempo determinado y se mantiene en un Kuti (HUT), que está especialmente diseñado para rasayana-Chikitsa. Él o ella se mantiene aquí, bajo la observación de un ayurveda especialista. Un régimen completo de rasayana se da al paciente por uno en adición a los alimentos cocidos y el estilo de vida especialmente en el seguimiento Kuti. Se cree que cuando él o ella sale de la Kuti después de la finalización del tratamiento, su cuerpo está completamente rejuvenecido. Todos los viejos dhatu (tejidos del cuerpo) son reemplazadas por nuevas, enérgico y animado dhatu por lo tanto el objetivo de llevar una vida nueva y revitalizada.

Antes de comenzar la rasayana , al paciente se aconseja someterse a panchkarma (limpieza interna.) Esto ayuda en la desintoxicación inicial del cuerpo y lo prepara para el régimen rasayana. El régimen rasayana disciplinario incluye varias actividades físicas, mentales y espirituales junto con los medicamentos. Rasayana se supone que debe supervisar el individuo en todos los aspectos de la vida para el período de tratamiento. Se otorga a una persona, la juventud y la energía. Mejora la memoria y la brillantez. Mejora el funcionamiento de los órganos de los sentidos, además de mejorar la longevidad de la vida.

Rasayana-Chikitsa se compone de una dieta muy estricta, cambios en el estilo de vida y un grupo de rasayana medicamentos. Amalaki, haritaki, trifala, brungaraj, ashwagandha, Punarnava, chitraka son algunos ejemplos de hierbas que se llaman rasayanakar. Bhasma (cálices) de diversos metales como el oro, plata, etc, Bhasma de joyas como hiraka (diamante), manikya (Rubí), Moti (Perlas), etc, son componentes valiosos en el grupo de medicamentos rasayana. Se cree que tiene cualidades afrodisíacas.

Para resumir, rasayana-Chikitsa es el rejuvenecimiento y le da energía vital. Compensa el desgaste debido a la edad y las enfermedades. Se deja en herencia el regalo de la salud envuelto en longevidad a una persona que opta por ella.

Medicina Siddha:sus conceptos básicos

Medicina Siddha:sus conceptos básicos

Al igual que el Ayurveda, Siddha es también un sistema médico tradicional de la India. Es de origen Dravidiano y tiene toda su literatura en lengua tamil. Los conceptos básicos de la medicina siddha son los mismos que los del Ayurveda. La diferencia está sobre todo en el detalle, Siddha es influenciado por la tradición local con raíces en la cultura antigua Dravidiana.
Su origen en fuentes mitológicas pertenece a la tradición Shaiva. Según la tradición, el Señor Shiva transmitió el conocimiento de la medicina a su esposa Parvati. El conocimiento se transmite de ella a Nandi y finalmente se le dio a los Siddhas. La palabra Siddha denota uno que ha logrado algunos poderes extraordinarios (siddhi). Este logro se relaciona con la disciplina de la mente y de su superioridad sobre el cuerpo, y se lleva a cabo tanto a través del yoga como de la medicina. Así Siddhas (practicantes de Siddha) se convierten en el símbolo de la perfección psicosomática y así la medicina siddha son una combinación de medicamentos y yoga.
El siddhi tántrico se pensó en diferentes formas, tales como janmaja (por nacimiento), osadhija (debido a unos elixires médicos), mantraja (debido a los encantamientos mágicos), tapoja (debido a la penitencia) y samadhija (debido a la meditación). Los tántricos se han esforzado por alcanzar los siddhis por diversos medios, uno de ellos era a través de la utilización de ciertas composiciones de los compuestos de mercurio, azufre, mica y otras sustancias metálicas.
Según la tradición, había 18 Siddhas (la persona que ha logrado algunos poderes extra-ordinarios): Nandi, Agasthiyar, Thirumular, Punnakkeesar, Pulasthiyar, Poonaikannar, Idaikkadar, Bogar, isar Pulikai, Karuvurar, Konkanavar, Kalangi, Sattainathar, Azhuganni, Agappai, Pumbatti, Theraiyar y Kudhambai, pero el Agasthiyar (Agastya) fue la más alta. Es considerado como el iniciador de la medicina siddha y también de la lengua tamil. Ocupa la misma posición que Hipócrates en la medicina occidental moderna. En el período del Ramayana parece haberse asentado en el Sur. Así, origen de todas las tradiciones en el sur, incluido el idioma y la cultura, se vincula a Agastya.
En el sistema de uso de la medicina siddha los metales, minerales y productos químicos son los predominantes. El uso de los metales comenzó a partir del período de Vagbhata (600 años dC). La Alquimia en realidad tiene su origen en el sistema Siddha que estaba relacionado con la cultura de Tantra, cuyo objetivo es la perfección del hombre no sólo en el plano espiritual, sino también a nivel físico. El uso de la orina humana en la medicina también se inició con la cultura de Tantra y se hizo popular en la época medieval.
Las fechas de la mayoría de los textos de alquimia son generalmente inciertos, pero pertenecen posiblemente a un período entre los siglos 9 y el 18 dC, el período comprendido entre los siglos 10 y el 14 siendo quizás la más floreciente. En general, estos textos pertenecen a la categoría de la rasasastra, lo que significa tratamientos sistemáticos de los nuevos conocimientos y prácticas relacionadas con el uso de compuestos mercuriales y una multitud de otras sustancias como la medicina. Los siguientes son algunos de los textos rasasastra importantes en sánscrito: Rasahrdaya por Govinda Bhagavat, Rasaratnakara por Siddha Nagarjuna, Rasarnava (autor desconocido), por Rasaratnasamuccya Vagbhata, Rasaratnakara por Nityanatha Siddha, etc
También hay algunos textos tántrico, que se ocupan de las ideas alquímicas como parte de su-experimental tratamiento psico-simbólico de los objetivos tántricos y la práctica relacionados. Estos textos no sólo están en idioma sánscrito, sino también en otras lenguas como el tamil, telugu, Canarés, etc Cerca de dos centenares de obras en Tamil en la medicina siddha tienen ideas alquímicas. De especial importancia son Amudakalaijnanam, Muppu, Muppuvaippu, Muppucunnam, Carakku, Guruseynir, Paccaivettusutram y Pannir-Kandam por Agastya; Kadaikandam, Valalai-Sutram y Nadukandam por Konganavar; Karagappa, Purva, Muppu-Sutram y Dravakam por Nandisvar; Karpam y Valai- Sutram por Bogar etc
El nombre de Agastya y Bogar han sido mencionados como los autores de las obras de la alquimia en lengua tamil. Los escritos de Bogar contienen una serie de referencias a sus contactos con China. Se disputa si fue un chino que impartió los conocimientos alquímicos a la Tamilianos, este es un punto discutible.
La literatura alquímica en sánscrito se presenta como un diálogo entre Siva y Parvati en sus diferentes formas, de los cuales quizá el más significativo son las formas de Bhairava y Bhairavi. Siva es también adorado en forma de llamarada de linga. En lingam lengua tamil también significa cinabrio (sulfuro de mercurio) también, y que las formas de cinabrio uno de los componentes de una composición (astabandha), utilizados en la instalación de los ídolos divinos. Tradicionalmente cinabrio es la fuente de energía divina y posee los principios creativos.
Uno de los Siddhas de Tamil Nadu, Ramadevar, dice en su obra sobre la alquimia (Cunnakandam) que fue a La Meca, asumió el nombre de Yakub y enseñó a los árabes el arte de la alquimia. Es significativo que algunos de los procesos de purificación y sustancias de importancia alquímica son comunes a ambos islámica e india alquimia.
Fundamentos de la Medicina Siddha
Por lo general los conceptos básicos de la medicina siddha son casi similares a Ayurveda. La única diferencia parece ser que la medicina siddha reconoce predominio de vatham, pitham kapam y en la niñez, la adultez y la vejez, respectivamente, mientras que en el Ayurveda es totalmente al revés: kapam es dominante en la infancia, vatham en la vejez y pitham en los adultos.
Según la medicina siddha diversas funciones psicológicas y fisiológicas del cuerpo se atribuyen a la combinación de siete elementos: en primer lugar es Saram (plasma) responsables del crecimiento, el desarrollo y la alimentación, en segundo lugar es cheneer (sangre) encargado de alimentar los músculos, dando un color y la mejora de la inteligencia, y el tercero es ooun (músculo) responsable de la forma del cuerpo; cuarto kollzuppu (tejido graso) responsable del equilibrio de aceite lubricante y las articulaciones; quinto Enbu (hueso) responsables de la estructura del cuerpo y la postura y el movimiento; sexto moolai (nervio) responsable de la fuerza, y el último es sukila (semen) responsable de la reproducción. Al igual que en el Ayurveda, la medicina siddha también los componentes fisiológicos de los seres humanos se clasifican como Vatha (aire), Pitha (fuego) y Kapha (tierra y agua).
Concepto de enfermedad y la causa
Cuando el equilibrio normal de los tres humores (vatha, pitha y kapha) se altera, la enfermedad es causada. Los factores que afectan este equilibrio son el medio ambiente, las condiciones climáticas, la dieta, actividad física y el estrés. En condiciones normales, la relación entre estos tres humores (vatha, pitha y kapha) es 4:2:1, respectivamente.
De acuerdo con el sistema de la medicina siddha dieta y estilo de vida juegan un papel importante, no sólo en salud sino también en la curación de enfermedades. Este concepto de la medicina siddha se llama como pathya y apathya, que es esencialmente una lista de lo que si y lo que no, respectivamente.