jueves, 1 de julio de 2010

MIRCEA ELIADE

Mircea Eliade:
mirada occidental que descifra la tradición del yoga

El investigador más completo y erudito del yoga en el siglo XX.

Su mirada profunda desde los parámetros de las ciencias sociales y humanistas, es una de las grandes aportaciones a la expansión del yoga en Occidente de Mircea Eliade. Fue de los primeros europeos que logró descifrar un pensamiento milenario, así como mostrarnos huellas tangibles de la tradición del yoga, con más de 50 siglos de antigüedad, lo cual en sí mismo, no es un tema menor.

El siglo XX marco un hito en Occidente: se desmoronaron los sistemas rígidos o dogmáticos, perdieron fuerza y prestigio ante el cambio vertiginoso de las ideologías y de las instituciones. En particular, a partir de las incontables experiencias trágicas y existenciales que vivieron pueblos enteros e individuos sobresalientes en el arte, en la psicología y en las ciencias humanas. Se han sufrido dos guerras mundiales, caída de sistemas políticos, que parecían inamovibles, así como múltiples movimientos culturales y de reivindicación de minorías étnicas y culturales.

Todo ello dio cauce a nuevas experiencias educativas y existenciales de la vida cotidiana, sustentadas en una nueva mirada a necesidades básicas y trascendentes, a la búsqueda de lo esencial de ser humanos, a la construcción de alternativas de vida y a la creatividad.

Abre puertas a otras concepciones del mundo

Cuando ello sucedía, estaban ahí pensadores e investigadores, como Mircea Eliade, abriendo la puerta a otras concepciones del mundo. Gracias a él hoy día es común encontrarnos a personas que investigan, estudian y experimentan disciplinas y técnicas psicofísicas, diversas corrientes de meditación, salud y alimentación alternativa, por ejemplo, una revolución silenciosa, cuyo origen está en culturas centenarias y hasta milenarias que nos legaron diversos sistemas para el desarrollo humano y transpersonal, individual y colectivo, como el yoga.

Mircea Eliade es, además de uno de los máximos historiadores contemporáneos del pensamiento espiritual del pasado, el investigador más completo y erudito en el yoga en el siglo XX. Su mirada va más allá de la descripción de los fenómenos que se hacen evidentes a una visión occidental; se pregunta sobre la experiencia viva que permanece en lo profundo de los mitos, como imágenes y relatos de conocimiento y el orden que construyeron o intuyeron en la antigüedad a través de las figuras simbólicas de los dioses.

Mezclo rigor científico con sensibilidad estética

Mircea Eliade supo mezclar el rigor científico con su sensibilidad estética como escritor, ello nos puede dar cierta explicación de su enorme capacidad y brillantes para comprender los mitos como lenguajes y fuentes de conocimiento, que van más allá de su mera repetición.

Nació en Bucarest un sábado 9 de Marzo de 1907. Su adolescencia está marcada por dos actitudes complementarias: crisis de desesperación melancólica y rebeliones heroicas contra ellas y las limitaciones de la condición humana en general. Cuando en 1925 ingresa a la universidad, ha escrito ya más de 100 artículos que muestran una visión amplia de temas centrales del pensamiento humano.

A los veinte años, su primer viaje a Italia y la influencia, sobre todo de Pico della Mirandola será un paso que lo llevará a India —a las fuentes “abandonadas, olvidadas”—. Por ello estudiará sánscrito y análisis textual —yoga-sutras y tantras— en Calcuta. Es en 1928 cuando recibe una beca del maharajá de Kassimbazar para estudiar filosofía hindú con Surendranath Dasgupta en la universidad de Calcuta.

Practica yoga en Rishikesh

Con sus 22 años fue a Calcuta, vivió primero en una pensión anglo-india; se mudó después a la casa de su gurú Dasgupta. Al poco tiempo, un desencuentro con el maharajá —se enamora de su hija, una brahmani, a la que no le estaba permitido casarse con un extranjero— le hace viajar al Himalaya, donde vivirá no sólo la teoría, sino que practicará yoga durante varios meses en la región ya mítica del yoga: Rishikesh con Swami Sivananda. Visita asimismo a varios yoguis, además de conversar con peregrinos.

Más tarde dirá que “una seguridad le acompaña siempre: pase lo que pase, siempre habrá en el Himalaya una cueva que le espera”.

Su retorno a Europa

A su retorno a Europa, en 1933, obtiene en Rumania su doctorado y su tesis de grado “Historia comparada de las técnicas de yoga”, el cual será el punto de partida de un trabajo que años después, corregido y ampliado, será la base de uno de los textos más importantes y fundamentales para cualquier estudioso sistemático del yoga en Occidente: “Yoga, inmortalidad y libertad“.

La Madre Divina

“En el hinduismo, la Shakti, la “fuerza cósmica”, es promovida al rango de Madre Divina, que sostiene al Universo y a todos sus habitantes, lo mismo que a las múltiples manifestaciones de los dioses. Se reconoce allí, por un lado, esa “religión de la Madre”, que reinara antiguamente sobre un área egeo-afroasiática muy grande y que fuera en todo tiempo la forma principal de devoción entre las numerosas poblaciones autóctonas de la India. En este sentido, el irrefrenable desenvolvimiento tántrico implica una nueva victoria de los sectores populares pre-arios.” *

Mantra, Dharani

“Desde los tiempos védicos se tuvo conocimiento del valor de los “sonidos místicos”. Desde el Yajurveda, OM, el mantra por excelencia, goza de prestigio universal: se lo ha identificado con Brahma, con Veda, con todos los grandes dioses; Patáñjali (Yoga-Sutra, I,27) lo consideraba como una expresión de Isvara (…) Es importante el distinguir varios aspectos de esta moda universal de la fórmula sagrada, moda que por un lado llegó a las más elevadas teorías referentes a los “sonidos místicos”, y por el otro, al molino de las plegarias lamaicas. Ante todo, hay que tener en cuenta el inevitable “éxito popular” de un método semejante, de la facilidad aparente para alcanzar la salvación, o al menos hacer méritos, repitiendo los mantra y los dharani. (…) El valor práctico y la importancia filosófica de los mantra se basan en dos órdenes de hechos: primeramente, la función yogui de los fonemas utilizados como “soportes” para la concentración; seguidamente, el aporte propiamente tántrico: la elaboración de un sistema gnóstico y de una liturgia profundizada revalorizando las tradiciones arcaicas concernientes al “sonido místico”. *

Hatha Yoga

“Podemos distinguir dos orientaciones, por lo menos, diferentes y convergentes a la vez, en esta enfática apreciación del cuerpo humano y de sus posibilidades: 1°. La importancia otorgada a la experiencia total de la vida, considerada como parte integrante del sadhana; ésta es la posición general de todas las escuelas tántricas; 2°. La voluntad de dominar al cuerpo para transformarlo en un “cuerpo divino”; ésta es principalmente la posición del Hathayoga (…) El Hatha yoga otorga suma importancia a las “purificaciones” preliminares, de las que él distingue seis clases: dhauti, basti, neti, nauli, trataka, kapala bhati. (…) Las más usadas son las dos primeras… “*

Después de que Mircea Eliade presentó su libro Yoga, Inmortalidad y Libertad, obra fundamental en el estudio del yoga, dedicó su actividad docente e investigadora a diversas manifestaciones de la espiritualidad en el mundo. Además, durante la guerra, es agregado cultural de las embajadas de su país en Londres y Lisboa; funda revistas como “Zalmoxis” o “Antaois“; dicta diversas conferencias.

El 9 de enero de 1950, se casa con Christinel Cottesco, la inseparable compañera de su vida, y de su trabajo, en sus últimos treinta y cinco años. Amigo de Carl Gustav Jung, participa en las conferencias Eranos en Ascona. Obtiene una modesta beca de la Fundación Bollingen de New York, que le permite vivir hasta 1955, cuando, invitado a Chicago para hacerse cargo de las célebres Haskell Lectures, ocupará la cátedra vacante del gran sociólogo y fenomenólogo de las religiones Joachim Wach. Establecido en los Estados Unidos, Mircea Eliade,”va, además, a alcanzar una gloria permanente merecida por su originalidad, su erudición innegable y la profundidad de sus 30 volúmenes, aparecidos después de la guerra” y traducidos a 18 lenguas.

En Octubre de 1956 viaja a Estados Unidos, a Chicago, como profesor invitado en las conferencias Haskell: la iniciativa había partido de Joachim Wach, quien en ese entonces ocupaba la cátedra de historia de las religiones en aquella universidad y al cual sustituiría muy poco después. Desde esa época y hasta su muerte en 1986 —deja inconclusa su extraordinaria “Historia de las creencias y las ideas religiosas“—, Chicago sustituirá a París como lugar de su residencia. Ahí, en EU, su trabajo adquirirá nuevas dimensiones y proyecciones.

En su obra: Los Yogas Sutra de Patáñjali, Ed. Paidós, presenta una visión global del sistema yóguico:

¿Qué es el yoga?

“No es fácil definir el yoga. Etimológicamente, el término yoga deriva de la raíz yuj, “unir”, “tener apretado”, “uncir”, “poner bajo el yugo”, con la que están igualmente en relación con el latín iungere, iugum, el inglés yoke, etcétera. El vocablo yoga sirve en general para distinguir toda técnica de ascesis y todo método de meditación. Evidentemente, tales ascesis y meditación han sido diferentemente valoradas por las múltiples corrientes de pensamiento y movimientos místicos de la India. Existe un yoga “clásico”, expuesto por Patáñjali en su célebre tratado, los Yoga-Sutra, y de este sistema ha de partirse para comprender la posición del yoga en la historia del pensamiento indio. Pero junto a este yoga “clásico”, existen innumerables formas de yoga “populares”, asistemáticas, y existen igualmente ciertos yogas no brahmánicos (por ejemplo el de los budistas y el de los jaina.) **

La presencia del Guru en el yoga

“Lo que caracteriza al yoga no es solamente su aspecto práctico sino también su estructura iniciática. Nadie aprende el yoga por sí solo; es necesaria la dirección de un maestro (guru). El yogui comienza por abandonar el mundo profano (familia, sociedad) y, guiado por su guru, se aplica a trascender sucesivamente los comportamientos y los valores propios de la condición humana. Se esfuerza por “morir en esta vida”, y aquí se ve con máxima claridad la estructura iniciática del yoga. Asistimos a una muerte seguida de un renacimiento a otro modo de ser: el representado por la liberación, por el acceso a un modo de ser no profano, difícilmente descriptible, que las escuelas indias expresan con diferentes nombres: môksha, nirvâna, asámskrta, etcétera.” **

Ubicación del yoga como sistema

De todos los significados que asume la palabra yoga en la literatura india, la más precisa es la que se refiere a la “filosofía” del yoga —Yoga-darsana— tal como se expone especialmente en el tratamiento de Patáñjali, los Yoga-Sutra, así como en los comentarios al mismo. Un darsana no es, evidentemente, un sistema de filosofía en el sentido occidental —darsana = “visión”, “comprensión”, “punto de vista”, “doctrina”, etcétera, de la raíz drs = “ver”, “contemplar”, “comprender”, etcétera—. Pero no por eso deja de ser un sistema de afirmaciones coherentes, coextensivo a la experiencia humana, a la cual trata de interpretar en su conjunto, con el fin de “liberar al hombre de la ignorancia”. (…) El yoga es uno de los seis darsana, uno de los seis “sistemas de filosofía” hindús ortodoxos —donde “ortodoxos” significa tolerados por el brahmanismo, a diferencia de los sistemas heréticos, como por ejemplo el budismo o el jainismo—. Y este yoga “clásico”, tal como ha sido informado por Patáñjali e interpretado por sus comentadores, es también el más conocido en Occidente.

Superar los límites de la condición humana

En cuanto al yoga, aunque se base en las mismas creencias arcaicas que el chamanismo, representa una técnica donde el cosmos está más bien en el interior del practicante, asumido en su cuerpo sutil. Para Eliade, el éxtasis del chamanismo se opone al “enstase” (éxtasis) del yogin.

Chamanismo, yoga, iniciaciones, alquimia, forman cuatro temas mayores a los que Eliade ha consagrado preferentemente sus obras.

Hay tres hipótesis en la carrera científica de Mircea Eliade: la propia del especialista, autor de las monografías sobre el yoga (1936-1954); el chamanismo (1951) o las religiones australianas (1973); la del fenomenólogo -comparatista, autor del “Tratado de historia de las religiones” (1949), de los “Aspectos del mito” (1963) o de la enorme “Historia de las creencias y de las ideas religiosas” (1976-1983); y la del filósofo autor de varios ensayos importantes, en rumano y en francés, algunos publicados en los volúmenes “Mitos”, “Sueños y Misterios” (1957), “la Nostalgia de los orígenes” (1971), etcétera.

Dio conferencias en América y Europa y asistió a numerosos congresos internacionales sobre orientalismo e historia de las religiones, sobre todo en esta última, así como en Japón donde se dice hay gran interés por su obra, y fue distinguido con diversos títulos y premios entre los cuales destaca el de “doctor honoris causa” por las universidades de Yale, La Plata (Argentina), Loyola (Chicago) Lancaster, París-Sorbona, y nombrado corresponsal de la British Academy, la Academia austríaca de ciencias y la Academia real de Bélgica.

Propuesto dos veces para el premio Nobel de Literatura, Mircea Eliade recibirá igualmente las más altas distinciones académicas y honoríficas en Francia, Estados Unidos, en otros países de Europa y de América. Mircea Eliade falleció en Chicago el 22 de abril de 1986.

* Mircea Eliade, Yoga inmortalidad y libertad, Buenos Aires, Ed. Leviatán, 1957, p.p. 213-279.
** Mircea Eliade, Los Yogas Sutra de Patáñjali, Ed. Paidós, pp.15-42.