lunes, 3 de mayo de 2010

India, ¿el basurero del Primer Mundo?


India, ¿el basurero del
Primer Mundo?
Nueva Delhi, El reciente descubrimiento de material radiactivo en un mercado de chatarra de esta capital además de provocar la alarma, expuso lo endeble de las regulaciones existentes hoy en la India para controlar una industria del reciclaje cada vez más próspera. En el incidente, ocurrido en el sur de Delhi, murió una persona y otras seis enfermaron gravemente tras recibir altas dosis de radiación, al desmantelar un equipo de laboratorio en desuso vendido como chatarra por la Universidad de Delhi.Muchos ahora se preguntan cómo alguien en ese centro de estudios pudo haber autorizado la venta de una máquina de irradiación de cobalto 60, y mientras unos piden la renuncia del rector, todos se preocupan porque puede haber más focos radiactivos diseminados por la ciudad y el país.Y es que según las autoridades, faltan varios "lápices" de cobalto 60 del aparato que fue desmantelado en el taller de la barriada capitalina de Mayapuri, una zona donde proliferan los mercados de chatarra, la mayoría de ellos ilegales al igual que en el resto del país.Según publicó este domingo el diario Hindustan Times, seis millones 400 mil toneladas de desechos plásticos, electrónicos y metálicos llegaron a la India el año pasado, procedentes del llamado Primer Mundo.La carga entró al país por seis puertos marítimos, sin que las autoridades aduanales pudieran determinar su grado de peligrosidad, pues carecen de los medios adecuados para chequearla.Siempre de acuerdo con el periódico, en los últimos tres años, las importaciones de desechos se incrementaron en un 48 por ciento en la India, país que a su vez produce otros cinco millones 900 mil toneladas de su propia chatarra.El reciclaje se ha convertido en un lucrativo negocio para infinidad de pequeñas y medianas empresas, de las cuales, sólo cinco mil están registradas legalmente, mientras el resto opera de manera informal, asegura Hindustan Times.Se dedican a reciclar todo tipo de materiales, y se aprovechan de la pobreza imperante en la mayor parte del país para contratar los servicios de una mano de obra barata y anónima.Los estimados hablan de cinco millones de personas involucradas en el desguace y desarme de todos los artículos que los agentes importadores ponen en sus manos, literalmente hablando, pues el trabajo se realiza de manera artesanal y sin medios de protección. Todo lo aprovechable es vendido luego a los fabricantes de artículos de segunda mano.De acuerdo con un estudio dado a conocer a mediados del mes pasado por la filial local de Greenpeace, la India es el mayor basurero de chatarra electrónica de Asia, con más de 800 mil toneladas amontonadas a lo largo y ancho del país.De continuar los actuales niveles de importación de desechos, más los que genera la industria local, la cifra sobrepasará el millón 600 mil toneladas dentro de dos años, alertó la organización no gubernamental.