martes, 6 de abril de 2010

La tenista india, el jugador de críquet paquistaní y su amante "esposa"


La tenista india, el jugador de críquet
paquistaní y su amante "esposa"
El romance de la joven tenista india con el paquistaní Malik, que iba a culminar en boda el próximo día 15, se ha tornado en tragedia durante el fin de semana con la profusa aparición en los medios de la joven también india Ayesha Sidiqui, quien asegura ser la primera esposa del jugador del críquet.
Todos son de religión musulmana, lo que legalmente no impediría a Malik tomar a Mirza como segunda esposa en la India, pero la familia de la despechada Sidiqui ha decidido denunciar al paquistaní por engaño, intimidación y acoso.
Ella afirma que están casados y presenta como prueba el "nikahnama" o documento matrimonial que ambos firmaron en 2001, además de terminar por añadir emoción al embrollo afirmando hoy que estuvo embarazada de él pero tuvo un aborto.
Él alega que la boda se celebró por teléfono y no fue válida, pues firmó el papel creyendo que se casaba con una chica a la que conocía sólo por fotos, y que éstas resultaron no ser las de Ayesha.
Según Malik, nunca vio a la joven de las fotos pues siempre recibió excusas (viajes al extranjero o ausencias por enfermedad) cuando acudió a conocerla personalmente a Hyderabab, en el sur de la India, donde Ayesha se hizo pasar siempre por su hermana mayor.
De acuerdo con su versión, se enteró de la verdad en 2005, cuando su cuñado se hizo con la foto de una profesora en Arabia Saudí que decía ser su esposa... y que resultó ser Ayesha.
Los padres de Ayesha, ella misma, el popular Malik y su famosa novia han aparecido sin cesar ante la prensa en los últimos días, en los que el culebrón ha copado el interés de los medios tanto en la India como en su eterna rival, la vecina Pakistán.
La despechada "esposa" se lamenta de que fue su gordura lo que llevó al repudio de su marido, quien no era famoso cuando se casaron, y denuncia que éste le ha ofrecido un millón de dólares por mantener la boca callada.
La familia de Ayesha asegura que dispone de pruebas del matrimonio y su consumación, pero prudentemente ha recurrido al Código Penal indio para denunciar a Malik en comisaría, y no a la Ley Personal Musulmana que permite la poligamia.
La falta de registro apropiado de los matrimonios musulmanes en la India, la costumbre del matrimonio concertado, las trabas legales y el repudio social al divorcio, y la nacionalidad y fama de la pareja añaden complejidad al escándalo.
La animadversión india hacia todo lo paquistaní puede obrar en contra de Malik, quien en todo caso se ha mostrado seguro de su nuevo amor, cuya cara era un poema al aparecer hoy juntos ante las cámaras de televisión tras el interrogatorio policial al que él fue sometido horas antes.
"No me voy a ir de este país, estoy aquí para limpiar mi nombre", dijo el jugador de críquet, que reiteró una y otra vez su inocencia y su intención de cooperar con la Justicia india.
"La boda sigue siendo el día 15, Inshallah", aseguró Mirza.
La Policía interrogó al joven paquistaní en la residencia de Mirza en Hyderabab en la que se haya desde la semana pasada, cuando vino a la India para su boda, y le retiró el pasaporte mientras continúa investigando el caso, según las agencias indias.
"No hagamos de esto otro contencioso indo-paquistaní, no importa su nacionalidad. Deben juzgarlo por engañar y traicionar a una mujer", opinó a Efe la presidenta del Movimiento por los Derechos de las Mujeres Musulmanas de la India, Naish Hassan.
Hassan tiene claro que Malik ha "insultado desde el principio" a Ayesha y que se está "aprovechando" de la ausencia de codificación de la Ley Musulmana, por lo que temió que "se salga con la suya".
"En general, no aceptamos como válidas las bodas por teléfono, pero de todos modos el hombre es libre de casarse con más de una mujer", dijo a Efe Islam, muftí del seminario islámico "Darul Uloom" de Deoband, en el estado norteño de Uttar