domingo, 28 de marzo de 2010

MUJERES AL PODER EN LA INDIA


India: Mujeres al poder
La India está a punto de convertirse en el primer país del mundo donde las mujeres tendrán garantizado, por ley, un tercio de los escaños en todos los órganos legislativos del país. El proyecto de ley logró vencer un primer obstáculo a principios de marzo, al obtener el visto bueno del Senado (Rajya Sabha), y aunque todavía debe ser aprobado por la Lok Sabha o Cámara baja, sus defensores ya cantan victoria.Y no es para menos, pues para ellos se trata de un hito en la historia de una sociedad secularmente machista, como lo demuestran los 14 años que demoró la propuesta en abrirse paso en la maraña legislativa, antes de llegar a ser sometida a votación.Aunque esta vez también hubo polémicas, discusiones acaloradas y hasta riñas en la Cámara alta, al final se impusieron las dotes negociadoras de la presidenta del gobernante Partido del Congreso, Sonia Gandhi.La viuda del asesinado primer ministro Rajiv Ghandi se cuenta entre las pocas mujeres que ocupan altos cargos políticos en la India, donde las féminas representan la mitad de los cerca de mil 200 millones de habitantes del país, y el 40 por ciento de sus electores.Además de Sonia, la corta lista incluye a la presidenta Pratibha Patil, y a la líder de la Cámara baja, Meira Kumar, mientras que a nivel estadual se destaca la jefa de gobierno del estado de Uttar Pradesh, Kumari Mayawati.La precursora de todas ellas fue Indira Gandhi, primera y única mujer en ocupar el puesto de primer ministro en la India, y no una, sino dos veces (1966-1977 y 1980-1984).Sólo 58 de los 545 asientos de la Cámara baja, y 21 de los 250 de la Rajya Sabha están ocupados hoy en día por mujeres, lo que viene a corroborar la discriminación política sufrida por el mal llamado sexo débil en el país surasiático.A nivel social, la desigualdad es rampante, como admitió el primer ministro Manmohan Singh al calor de los debates sobre el proyecto de ley de cuotas parlamentarias.Según el jefe de gobierno, aún queda mucho por hacer en un país donde el índice de mortalidad materna es extremadamente alto como resultado del pobre acceso que tienen las embarazadas a los servicios de salud.Cifras manejadas por organismos internacionales incluso hablan de 300 muertes maternas por cada 100 mil nacimientos vivos.El analfabetismo femenino es 20 por ciento mayor, comparado con los hombres, mientras que en la esfera laboral la participación de la mujer es tan sólo de un 25 por ciento, añadió.Es por ello que para Singh, la reciente votación en la Cámara alta representó un paso histórico hacia la emancipación de las mujeres indias.La senadora por el Partido Comunista (marxista) de la India Brinda Karat considera, por su parte, que la reservación de cuotas parlamentarias contribuirá a cambiar la cultura de un país donde las mujeres, dijo, son prisioneras de la cultura.En nombre de la tradición, se nos imponen estereotipos contra los cuales debemos luchar todos los días, afirmó la parlamentaria.Quizás sin querer ser la nota discordante, pero sí más pragmática, la mejor conclusión la ofrece la escritora Rupa Gulab, para quien un asiento en el Parlamento no necesariamente otorga más poder a la mujer, algo que en cambio sí se logra, recalca, con un mayor acceso a la educación