jueves, 10 de septiembre de 2009

EL BUEN TALIBAN...


Turkistán Bhittani, el "talibán bueno" del Ejército paquistaní en Waziristán

Islamabad.- Ex militar y yihadista, Turkistán Bhittani es un ejemplo notorio de "talibán bueno" para el Ejército paquistaní, que ha explotado enemistades tribales y personales en su lucha contra la insurgencia en Waziristán del Sur, feudo del líder principal de los talibanes paquistaníes en la frontera afgana.
El ex militar y yihadista Turkistán Bhittani en la entrevista que ofreció a Efe durante una visita relámpago a la capital paquistaní, en la que supuestamente mantuvo contactos secretos.
"La yihad en Irak, Afganistán, Cachemira y Palestina está bien pero la yihad en Pakistán está mal. Aquí no hay tropas extranjeras", es el credo de este líder tribal y la razón expresa de su enfrentamiento con la tribu y el grupo que encabezaba Baitulá Mehsud hasta su muerte en un ataque estadounidense el mes pasado.
"Ellos son terroristas, están en contra del Islam y de la Humanidad. Por eso hay que combatirlos", declaró a Efe en una entrevista durante una visita relámpago a la capital paquistaní, en la que supuestamente mantuvo una serie de contactos secretos.
Nacido en 1968 en la zona tribal de Jandola (Waziristán del Sur), Bhittani se alistó en los guardafronteras paquistaníes, un cuerpo paramilitar encargado de la vigilancia de la frontera con Afganistán tradicionalmente compuesto por hombres de las tribus pastunes locales.
A finales de la década de 1990, abandonó el cuerpo y se sumó a la lucha de los talibanes afganos, primero durante la guerra civil y, tras la invasión de Afganistán en 2001, contra las fuerzas extranjeras en el país.
Fue en esos años cuando conoció y llegó a hacer amistad con Baitulá Mehsud, hasta su ruptura en 2007, cuando este comandante talibán expandió su lucha a Pakistán y formó el movimiento Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP).
Responsable de la ola de atentados contra objetivos tanto militares como civiles que ha sufrido Pakistán en los últimos dos años, el TTP ha consolidado una red insurgente que puede tener hasta 20.000 hombres.
Desde junio pasado, y tras concluir su gran ofensiva contra la insurgencia en el valle norteño de Swat, el Ejército paquistaní asegura encontrarse en fase "previa" para lanzar una operación semejante en Waziristán del Sur.
En esta región han sido frecuentes en los últimos meses los bombardeos de las Fuerzas Aéreas de Pakistán y los ataques con misiles de aviones no tripulados de EEUU contra objetivos insurgentes, en clara connivencia con el mando militar paquistaní, como los dos que esta semana se registraron en la vecina Waziristán del Norte.
En agosto, cuando uno de esos ataques mató a Baitulá Mehsud, la milicia de Bhittani se enzarzó en duros combates con el grupo rival, que tras semanas de lucha sucesoria está liderado ahora por su colaborador Hakimulá Mehsud.
El debilitamiento del TTP tras la muerte de Mehsud ha llevado al Ejército a posponer su anunciada operación, mientras se apoya en hombres como Bhittani para controlar a los "talibanes malos" de Waziristán y otras demarcaciones tribales.
"Nuestros hombres están presentes en muchos lugares. Hemos bloqueado los caminos y carreteras entre las áreas tribales. Tenemos espías dentro del TTP", aseguró a Efe Bhittani, quien dijo contar con hasta 9.000 hombres armados en áreas de Waziristán del Sur y en los distritos adyacentes de Tank y Lakki Marwat, donde patrullan pueblos y bazares.
Analistas y fuentes de inteligencia reducen su milicia a entre 1.500 y 3.000 combatientes pero coinciden en señalar que está siendo empleada por las fuerzas de seguridad para barrer un territorio de muy difícil acceso como es Waziristán del Sur y ganarse a la población antes de la anunciada ofensiva.
El portavoz del Ejército paquistaní, Athar Abbas, evitó hoy comentar a Efe el supuesto apoyo brindado a sus fuerzas por Bhittani y se limitó a decir que hacerlo sería "especular", al tiempo que reiteró que la cúpula talibán se halla en un momento de "gran debilidad".
Ambiguo durante gran parte de la entrevista y obsesionado por presentar una imagen de justiciero, Bhittani, no obstante, hizo alarde de contar con el apoyo del Gobierno desde hace casi dos años, en los que 110 de sus hombres han muerto y 250 han resultado heridos en la lucha contra los "talibanes malos".
Bhittani ensalzó al Ejército como "defensor del país" y reiteró su compromiso de no atacar a una institución de la que él mismo formó parte, como sí hace el TTP.
Para este líder tribal, "allí donde haya injusticia y sufrimiento para los musulmanes, éstos tienen que unirse, desde luego, para hacer la yihad", lo que incluye Afganistán.
"Las tropas extranjeras no deberían estar en Afganistán, no están haciendo nada bueno, están lanzando bombas a los civiles", denunció el barbado Bhittani, inseparable de su rosario durante toda la entrevista y esquivo ante las preguntas más comprometidas.