martes, 2 de junio de 2009

URUGUAY: LAS RELIGIONES AL AULA



Plantean que la educación incluya estudiar religiones
Reunión. Grupos religiosos y autoridades del MEC e IMM
¿Se puede comprender el Renacimiento sin estudiar a Martín Lutero? ¿China sin analizar el budismo? ¿El conflicto de Medio Oriente sin conocer las diferentes religiones implicadas?
Según surgió del diálogo interreligioso de Uruguay, aprender sobre las religiones no sólo sirve para entender la historia humana, sino también para fomentar una convivencia respetuosa en el presente.
"Promover un modelo de laicidad que no suponga la prescindencia de la diversidad religiosa sino que lo integre socialmente", fue uno de los puntos que surgieron en este diálogo social, uno de los seis del Mercosur impulsados por el actual presidente pro témpore, Fernando Lugo.
En realidad, las religiones en Uruguay llevan unos cinco años reuniéndose por iniciativa propia, pero el contexto del Mercosur les permitió la semana pasada acceder al vicepresidente, Rodolfo Nin Novoa, para acercarle las conclusiones, y hoy reunirse con autoridades del Ministerio de Educación y Cultura y de la Intendencia de Montevideo. A su vez, el mes próximo en la Cumbre de Presidentes del Mercosur, tendrán cinco minutos de exposición.
Para lograr esa laicidad "inclusiva" que propusieron desde el diálogo interreligioso como forma de evitar la discriminación, una de las medidas fue incorporar información sobre todas las religiones dentro de los programas de estudio en sus diferentes niveles.
Nicolás Iglesias, del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), institución organizadora del diálogo en Uruguay, explicó que la idea no es obligar a los estudiantes a conocer los más de 50 grupos religiosos que existen en el país, según la Guía de la diversidad religiosa de Montevideo de Néstor da Costa. De hecho, hay quienes afirman que son cerca de 100 grupos, dijo Iglesias. "El objetivo es lograr una mayor sensibilidad hacia el tema", resumió.
Además, según la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2006, el 82,8% de los uruguayos creen en Dios. Del total, 47,1% se declararon católicos, 23,2% dijeron ser creyentes en Dios sin confesión, el 11,2% cristianos no católicos, 0,6% afroumbandistas, 0,3% judíos y 0,4% de otros grupos.
En este mismo sentido, la próxima semana presentarán al INE una propuesta para incluir la definición religiosa en el Censo 2010 y seguir conociendo la diversidad uruguaya en materia de cultos.
DISCRIMINACIÓN. No es necesario hacer grafitis antisemitas o antirreligiosos para discriminar. La cartelería de las calles de Montevideo, dijo Iglesias, sólo señala las iglesias católicas, no así las sinagogas, templos evangélicos y umbandistas, por ejemplo.
De igual forma, en la prensa se asocian las macumbas con Umbanda, Pare de Sufrir con los evangélicos o "la voz de monseñor Cotugno" con "la voz de la Iglesia", indica un comunicado del CLAI.
Iglesias dijo que la religión es un "tabú" con el que hay que romper. Para ello, "ningún grupo propuso terminar con la laicidad del Estado, sino que éste reconozca los aportes de la religión en lo social, espiritual, ético y cultural", explicó.
En este sentido, el diálogo interreligioso se pronunció sobre las diferencias sociales y el medio ambiente, dos temas que preocupan a todos aunque por diferentes motivos.
Pare de Sufrir no participó pero fue tema de discusión
Del diálogo participaron representantes de la Iglesia Católica Apostólica Romana, Federación de Iglesias Evangélicas del Uruguay, Comisión de Representatividad Evangélica, Iglesia Anglicana, Ortodoxa Armenia, judíos, musulmanes, afroumbandistas, Fe Bahai, budistas, adventistas, mormones, Brama Kumaris, Testigos de Jehová y organizaciones ecuménicas. Pare de Sufrir, el grupo religioso quizás más mediático, no estuvo. Iglesias explicó que fue porque se intentó elegir "grupos representativos" dentro de la sociedad, porque "por tradición ellos no participan de estos espacios", y porque allí "el respeto es necesario y excluyente". Según Iglesias, los afroumbandistas mencionaron de forma recurrente la discriminación que sufren de parte de Pare de Sufrir.