viernes, 27 de febrero de 2009

HARBIR SINGH; DIVISIONES NO RENTABLES


El cierre de divisiones no rentables

La intensificación de la crisis económica está obligando a las compañías a determinar sus prioridades y a tomar decisiones difíciles.
Las compañías han estado despidiendo a empleados. Ahora, están cerrando divisiones.
El 12 de febrero, la japonesa Pioneer Corp. dijo que dejaría de fabricar televisores. Home Depot Inc., la cadena estadounidense de tiendas de productos para el hogar, anunció en enero que cerraría sus tiendas Expo de remodelaciones. Textron Corp., el fabricante de aviones y helicópteros para uso militar y civil, entre otras cosas, cerrará grupos que financiaron negocios inmobiliarios y distribuidoras de productos agrícolas.
La intensificación de la crisis económica está obligando a las compañías a determinar sus prioridades y a tomar decisiones difíciles.
La tendencia se puede apreciar en todo tipo de industrias. La suiza UBS AG está cerrando grupos que gestionan bienes raíces, titularizaciones y bonos municipales de Estados Unidos, entre otras cosas. Empresas editoriales de revistas y compañías de video‐juegos están eliminando títulos en problemas. La proveedora de gas a industrias Praxair Inc. está cerrando varios negocios de servicios fuera de EU
En tiempos más normales, las compañías pocas veces cierran negocios que no desean mantener, prefiriendo venderlos, dice Harbir Singh, un profesor de gestión en la escuela de negocios Wharton en la Universidad de Pensilvania. Pero la crisis de crédito está reduciendo el número de potenciales compradores y eso deja menos opciones para las compañías que quieren concentrase en sus negocios centrales. A medida que la financiación para negocios se evapora, "puede que las compañías anuncien ventas de divisiones sólo para descubrir que no tienen compradores", dice Singh.
"Si puede eliminar todo lo que suponga una fuga de efectivo, puede reducir la hemorragia", afirma Daniel Stelter, presidente de la unidad de desarrollo corporativo de Boston Consulting Group.
Incluso las compañías pujantes han sacado la podadora. El gigante de búsquedas en Internet Google Inc., que reportó ganancias de US$4,200 millones el año pasado, puso punto final en las última semanas a su esfuerzo de vender anuncios en cadenas de radio y periódicos y de construir un buscador para catálogos.
En el pasado, las firmas de capital privado eran grandes compradoras de negocios en apuros, con la idea de mejorar su desempeño operativo y vender los activos luego a un precio más alto. Pero en estos momentos, estas firmas se han retirado del mercado para ocuparse del descalabro de sus pérdidas financieras recientes.
Excluyendo escisiones, el valor de las compras de activos o divisiones cayó 24% el año pasado, a US$1,44 billones (millón de millones), según Dealogic LLC. En el cuarto trimestre, el valor de las ventas de activos cayó 43%.
En 2007, cuando Home Depot estaba tratando de deshacerse de su negocio de distribución al por mayor, la compañía vendió una participación de 87,5% de su unidad a tres firmas de capital privado, que pagaron US$8,200 millones. Las cosas acabaron de modo distinto esta vez, cuando la empresa decidió deshacerse de Expo. Un portavoz rehusó confirmar si la cadena de tiendas consideró vender la unidad de remodelaciones antes de anunciar su cierre.
El año pasado, la unidad Expo, que tiene 34 tiendas, reportó ventas por valor de US$920 millones, pero perdió US$50 millones y para este año se proyectaban pérdidas de US$80 millones. Al cerrar las división, "reduciremos nuestras ventas, pero aumentaremos nuestras ganancias operativas", dijo su directora financiera, Carol Tome, a los inversionistas.
El presidente de Pioneer, Susumu Kotani, dijo a mediados de febrero que los ejecutivos "consideraron muchas opciones" antes de decidir abandonar su negocio de televisores, que perdía dinero, pero finalmente concluyeron que no tenían otra opción.
Pioneer registró pérdidas en el trimestre que acabó el 31 de diciembre, con una reducción en sus ingresos del 38%.
Por su parte, la unidad financiera de Textron perdió US$50 millones el año pasado, tras registrar ganancias de US$222 en 2007. "Nuestro modelo de negocios prácticamente se desintegró", durante la crisis financiera, dijo en enero su ex director financiero Ted French.
En Diciembre, Textron anunció que reduciría la unidad, concentrándose en financiar sólo a los compradores de sus productos, que incluye aviones Cessna y helicópteros Bell. Ahora espera vender algunas partes y cerrar otras. Una portavoz dijo que la compañía, que el 4 de febrero usó US$3,000 millones en créditos bancarios, espera mejorar su situación cerrando algunas unidades en lugar de venderlas.
"Seguimos explorando todas las opciones que tengan sentido", dijo.