martes, 3 de febrero de 2009

FANTASMA DEL RACISMO EN ITALIA


El fantasma del racismo vuelve a Italia
El presidente Giorgio Napolitano considera síntomas alarmantes casos como el de los tres jóvenes que prendieron fuego a un indigente indio para divertirse
La noche del sábado puede ser muy larga en una pequeña ciudad como Nettuno, a 60 kilómetros de Roma. Cargados de alcohol y de porros, tres jóvenes en busca de «emociones fuertes» asaltaron y quemaron al vagabundo indio Singh Navtej, de 35 años, que dormía en un banco de la estación de tren. «Solo queríamos divertirnos», explicaron más tarde intentando justificar lo injustificable.
Los tres -Francesco y Gianluca, de 19 y de 28 años, y un menor de 16-, tras pasar una noche de juerga, atacaron al vagabundo, primero embadurnándole los ojos de pintura gris para que no los reconociera y, luego le golpearon en la nuca con una botella rota hasta dejarlo inconsciente. No contentos con la hazaña, se dirigieron a una estación de servicio donde compraron gasolina para quemar a Singh Navtej. «Buscábamos un vagabundo para divertirnos, queríamos realizar un gesto sorprendente, probar una emoción fuerte», confesó más tarde el menor. «Queríamos ver cuánto duraba, no importaba si era rumano o negro», añadió.
Aunque la idea era la «de apagar el fuego rápidamente», las llamas envolvieron a Navtej provocando la huida de los tres jóvenes. Una señora que lo vio gritar mientras se revolcaba por el suelo, avisó a los carabinieri, que rápidamente lo trasladaron al hospital San Eugenio, de Roma, en donde, dentro de la gravedad, parece fuera de peligro. Las quemaduras son de tercer grado y afectan al 40% de su cuerpo. No fue difícil encontrar a los culpables, ya que dejaron numerosas huellas en la escena del crimen.
El acto ha vuelto a levantar el fantasma del racismo en Italia. Aunque los carabinieri aseguran que detrás del salvaje ataque no hay motivos xenófobos, sino la «estupidez provocada por el alcohol y las drogas», esta no es la opinión generalizada. Mientras la prensa habla de una juventud sin objetivos y sin trabajo, víctima de la crisis económica y de la familia, varios dirigentes políticos, entre ellos el propio presidente de la República, Giorgio Napolitano, apuntan hacia el racismo.
Predicaciones xenófobas
Napolitano denunció que el país es testigo de «episodios horribles» que ya son «síntomas alarmantes», por lo que pidió a las instituciones que eviten «riesgos y manifestaciones de xenofobia, racismo y violencia».
En la misma línea se expresó el líder de la oposición, Walter Veltroni, que en un comunicado se refirió al «clima de odio como fruto de las predicaciones xenófobas». El principal acusado de la intolerancia hacia el inmigrante es la Liga Norte, de ideología xenófoba y aliado de Silvio Berlusconi en el Gobierno.
«Degradación»
El ministro del Interior, Roberto Maroni, de la Liga, señaló que la agresión se debe a la «degradación ambiental y familiar». Maroni ha sido muy criticado por las masivas expulsiones de inmigrantes, así como por la intención de fichar y tomar las huellas dactilares a todas las personas de etnia gitana residentes en Italia.
Los hechos de Nettuno se unen a los recientes sucesos de Guidonia, otra localidad cercana a Roma, donde seis rumanos acusados de una violación en grupo estuvieron a punto de ser linchados por los vecinos enfurecidos. Para Silvio Berlusconi, que basó su campaña electoral del pasado año en la lucha de la delincuencia y la inmigración ilegal y que hizo de la seguridad ciudadana su bandera, estos sucesos parecen minar su credibilidad. De los tres mil soldados que puso este verano a patrullar las calles, no parece haber trazas cuando se les necesita.