domingo, 15 de febrero de 2009

ELYOGA DE LA RISA


UN SISTEMA PARA COMBATIR EL ESTRÉS CAUSA FUROR EN VARIAS CIUDADES INDIAS

EL YOGA DE LA RISA
Grupos de personas se congregan en parques públicos de la India para reír en estos tiempos difíciles
• El método terapéutico apuesta por la hilaridad como elixir de salud

Da igual que se tambaleen las bolsas, el paro aumente y los precios se disparen: cada mañana, una marea de carcajadas resuena a la misma hora en varios parques de Nueva Delhi, donde se reúnen grupos de ciudadanos que se tronchan de risa sin motivo aparente. Cuando uno se acerca, comprueba que el alboroto está de lo más organizado: las risas estallan a una indicación del monitor, que dicta además los ejercicios físicos con los que deben combinarse. Se trata del hasya yoga o yoga de la risa, una disciplina que apuesta por la hilaridad como método para mantener el cuerpo sano y oxigenado.El sistema lo creó en los años 90 el médico de Bombay Madan Kataria, quien asegura que, para combatir el estrés y la tensión, nada mejor que reír mientras se hacen ciertos ejercicios físicos. Y su doctrina ha tenido tanto éxito que, hoy en día, existen más de 6.000 clubs de yoga de la risa repartidos por 60 países, según los seguidores de Kataria.Auge globalLa mayoría están en la India, aunque en los últimos años ha habido un auge en Europa y EEUU. "No importa que en un principio la risa sea forzada. El cuerpo no sabe si es artificial o no, y genera endorfinas igual que si fuera natural", afirma el presidente del club de Nueva Delhi, el doctor Umesh Sahgal. Él fue quien, en el 2002, decidió traer la disciplina del hasya (risa, en sánscrito) a la capital india tras conocerla en Bombay."Me gustó el concepto y organicé en Delhi el primer club de este tipo. A la primera sesión vinieron una docena de personas. Al principio tenían muchas dudas, pero luego se convirtieron en adictos", asegura Sahgal. Este dentista de profesión acude cada día a un parque del norte de Delhi para carcajearse con una veintena de personas. La sesión comienza con estiramientos y un estribillo rítmico: "Ha, ha, ho-ho-ho".Al principio, las risas tienen un tono prefabricado, pero en poco tiempo el ambiente cambia y, al menos para el novato, la carcajada real se hace casi inevitable por lo disparatado de la situación. El monitor, por ejemplo, invita a los 20 adultos hechos y derechos que participan en la sesión a sacar la lengua lo máximo posible mientras simulan la postura de un tigre en posición de ataque; o a imitar el aleteo de un ave, con los brazos estirados y las rodillas flexionadas, mientras caminan en círculos en medio de sonoras risas.Los vecinos parecen acostumbrados al espectáculo, porque pasan sin mirar al variopinto grupo. "En Nueva Delhi hay una decena de clubs con más de medio millar de personas", explica Sahgal, aún entre risas. "Son sesiones gratuitas abiertas a todos, sin distinción de casta, clase ni religión", añade.El vicepresidente del club, Surinder Singh, interviene. "La risa unida al yoga libera tensiones, alivia el estrés y la depresión y contribuye a curar enfermedades como el asma", dice. El secreto, sostienen, está en las reacciones naturales que una buena carcajada provoca. "La sangre se oxigena, se liberan tensiones, mejora la circulación y se potencia el sistema inmunitario", subraya Sahgal.Pero ambos reconocen que no siempre existe el ambiente propicio entre los asistentes. Hace unos meses, en una zona exclusiva de la capital, se creó un grupo integrado en su mayoría por ejecutivos y altos funcionarios que querían probar este yoga. "No tuvo éxito, el grupo se disolvió porque no se soltaban a la hora de reír", recuerda el presidente del club.También en las empresasEl humor como terapia es un concepto que defienden desde hace años médicos como el estadounidense Patch Adams --en quien se inspiró la película del mismo nombre protagonizada por Robin Williams--, considerado el padre de la risoterapia. Mientras esta disciplina resalta las cualidades de la risa como resultado del humor, el hasya yoga sostiene que el cuerpo se beneficia de la carcajada, aunque ésta sea artificial. "La risa se realiza como un ejercicio de grupo, no hace falta que haya un desencadenante", insiste Sahgal.Los preceptos de Kataria han ganado tanta popularidad que hoy existen programas especiales de yoga de la risa para colegios, hospitales, residencias de ancianos y hasta para empresas. Según los responsables del club, el hasya yoga refuerza el espíritu de equipo de los trabajadores, mejora su rendimiento y les ayuda a superar las épocas de crisis. Ya lo dice el refrán: al mal tiempo, buena cara.