viernes, 23 de enero de 2009

VIOLENCIA CONTRA CRISTIANOS


Nueva oleada de violencia contra cristianos en Pakistán
Escuelas, iglesias y hogares han sido víctimas de estos ataques
ISLAMABAD, La violencia contra los cristianos en la India ha superado las fronteras. Su vecino país Pakistán también se ha visto gravemente afectado.
Un artículo publicado este jueves en el diario L'Osservatore Romano da a conocer cómo las iglesias, escuelas e instituciones privadas, así como decenas de hogares cristianos han sido víctimas de los ataques en Pakistán.
La violencia toca las escuelas
Además las 170 escuelas que han sufrido asaltos o destrucciones en los últimos dos años, más de 400 planteles educativos se han visto obligados a cerrar sus puertas o a suspender las actividades académicas.
La razón de esta medida es que el pasado 15 de enero fue anunciado en una de las emisoras locales, un edicto que amenazaba con atentados y represalias a las escuelas que estuvieran funcionando después de la fecha.
Directores, maestros y padres de familia de instituciones dirigidas por asociaciones cristianas o por otras comunidades y etnias independientes, han decidido cerrar sus instalaciones hasta que no sea revocado dicho edicto.
El artículo describe un "clima de terror" que están viviendo los habitantes en el desierto de Swat, al interior de la provincia de frontera de Noroeste: "Se trata de un territorio donde, de hecho, gobiernan las bandas de los talibanes, que han tomado como dianas los institutos de educación femeninos".
Además ha sido destruido con el lanzamiento de bombas rudimentarias, un colegio que dirigía una comunidad de hermanas carmelitas apostólicas, originarias de Siri Lanka, que contaba con cerca de mil estudiantes.
El cierre de estos planteles ha perjudicado a unos 125 mil niños y jóvenes estudiantes quienes han tenido que interrumpir sus estudios de manera indefinida.
Pánico en las iglesias y en varios hogares
La violencia ha golpeado también varios templos y hogares en la provincia de Punjab: "un número indeterminado de musulmanes ha asaltado la Iglesia y cuatro hogares de cristianos en la villa de Kot Lakha Singh, cumpliendo también actos de tortura".
El primer hogar en sufrir un asalto de este tip fue el de un ciudadano católico llamado William Masih. Los delincuentes torturaron a quienes se encontraban allí en ese momento, incluyendo mujeres y niños. También han robado dinero y objetos de oro.
Los asaltadores han atacado otros hogares cristianos. Han entrado a iglesias católicas y protestantes donde han destruido textos sagrados y han ocasionado daños a los muebles.
El artículo del diario vaticano concluye diciendo que aunque los actos han sido denunciados a la Policía, aún no se ha arrestado ningún culpable.