viernes, 16 de enero de 2009

LUJO SOBRE LAS VIAS


Lujo sobre las vías
Una de las cadenas hoteleras más exclusivas del mundo abre otro concepto hospitalario dentro de un tren en la India Los hoteles de lujo ahora también andan sobre ruedas. Es el caso del recién inaugurado Royal Rajasthan on Wheels (RROW), que se ha instalado en los vagones de un tren. De esta forma, la cadena hotelera Royal ha decidido trasladar el lujo y el confort de sus espacios a cada uno de los 13 salones de este expreso, ubicado en la estación de trenes de Jaisalmer en el desierto de India, en el estado de Rajasthan.
El RROW cuenta con capacidad para 82 personas con un salón de súper lujo, cuatro carros de servicio y dos restaurantes bar. El tren parte de su lugar de origen y recorre por siete días varias partes del desierto indio de Rajasthan y su costo es de 2 mil dólares por persona, por noche y por suite. El diseño de cada uno de sus espacios ha sido planeado detalladamente por expertos interioristas que han logrado proyectar en cada rincón los rasgos culturales y las tradiciones de la región. Tonos rojos en las paredes, finas telas en la tapicería de sillas y sofás, lujosa cristalería y obras de arte por doquier componen la ambientación del tren. Incluso los baños, aunque reducidos, cuentan con su tina y el mobiliario está integrado por espejos y lavabos de estilo clásico. La iluminación realza la elegancia de cada cuarto y fue aplicada de la misma forma que en las estancias de los hoteles Royal.
Travesía de lujo
Por lo regular los recorridos en tren por India, son incómodos y lentos, pero viajar en ellos puede resultar una de las partes más divertidas del viaje. La mayoría son trenes atiborrados de pasajeros, vendedores y griterío, auténticos bazares ambulantes.
Pero para los más exigentes y acadaulados, las opciones de lujosos expresos a vapor son muchas y cubren las rutas turísticas más interesantes en auténticos palacios rodantes de la época de los marajás.
Los trenes correo y los expresos son mejor alternativa que los trenes de pasajeros, que pasan más tiempo detenidos en las estaciones que andando sobre las vías,
Viajar en segunda clase sólo es apto para trayectos muy cortos y espíritus aventureros. Intente hacer sus reservas en primera clase con suficiente antelación si no quiere verse metido en un enjambre de pasajeros que parecen acarrear todos los enseres de su casa en cada desplazamiento que realizan.