viernes, 2 de enero de 2009

FELIZ 2009, y que pase rápido...


Feliz 2009, y que pase rápido
RAFAEL L. BARDAJÍ
El año que se nos viene encima no es para estar tranquilos. Cierto, se abre con la gran celebración universal de la toma de posesión del nuevo presidente americano, Barak Hussein Obama, el candidato del cambio, el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Sin embargo, es muy posible que el 2009 se le tuerza incluso a alguien como él. Para empezar está la latente confrontación entre la India y Pakistán que no por larvada hoy, sea improbable mañana. Al contrario, todas las señales emitidas apuntan a que, en ausencia de un mediador fuerte y decidido, el choque entre ambos vecinos será inevitable. Que, ademas, lo pueda ser nuclear sólo añade considerable incertidumbre sobre el futuro de todos nosotros.
En el continente africano, las perspectivas tampoco son muy halagüeñas. Nadie parece dispuesto a poner fin al horror de Robert Mugabe en Zimbabue y la zona se desangra entre la corrupción, el petróleo, los diamantes y el sida. Que la famosa comunidad internacional no quiera verlo no lo vuelve menos vergonzoso. La izquierda, que tanto brama contra la explotación del tercer mundo y en favor de los derechos humanos, tiene una responsabilidad especial ante la inacción internacional.
China, ese supuesto coloso que teóricamente retará la hegemonía norteamericana muy pronto, va a sufrir las consecuencias sociales y políticas de la crisis económica mundial. Revueltas y represión serán los rasgos de un modelo de capitalismo de Estado represor que hace siempre aguas. Malo para quienes condenan el modelo de desarrollo económico americano, la nación que antes saldrá de la crisis.
Rusia sera cada vez más débil y por lo tanto más inestable e impredecible. La suerte de Ucrania y de los países bálticos dependerá en gran medida de la firmeza de los occidentales ante las aventuras de Vladímir Putin. Y eso a su vez depende de lo que quieran hacer los europeos con Moscú. Que básicamente está en función de la dependencia del gas y petróleo ruso.
Feliz 2009 y que pase rápido