miércoles, 19 de noviembre de 2008

OBJETIVO: "AL ANDALUS"


«Para algunos en Al Qaida el gran objetivo es Al Andalus»
Ely Karmon da por ganada la guerra contra Al Qaida en Irak («sí, Irak»), Arabia Saudí («donde trataron de desestabilizar el régimen de 2003 a 2005») o Egipto. Sin embargo advierte sobre tres escenarios: Magreb, Afganistán y Pakistán, «la nueva amenaza». Curiosamente, los dos primeros podrían tener consecuencias directas para España.
Como investigador del prestigioso Instituto Internacional para la lucha contra el terrorismo Herzliya, Karmon es consejero del Ministerio de Defensa israelí. Ha participado en Madrid en un seminario organizado por la Fundación Ortega y Gasset y el Real Instituto Elcano sobre el terrorismo islamista en el Mediterráneo.
-¿Es España un objetivo prioritario para Al Qaida?
-Múltiples han sido las amenazas y hay que recordar que el vídeo-testamento de uno de los pilotos saudíes del 11-S hacía expresa mención (durante dos minutos) a extender la yihad a Al Andalus antes que a Palestina. Al Andalus y por ello España es el objetivo principal para algunos terroristas de Al Qaida.
-Sobre todo, tras la reestructuración de la organización terrorista en el Magreb...
-Muchos de los miembros de Al Qaida en el Magreb son argelinos y marroquíes, quienes reivindican Ceuta y Melilla.
-¿Es posible otro 11-M o un ataque como el de Londres?
-Tras el 11-M han sido detenidos más de 200 presuntos terroristas yihadistas en España, que intentaron atacar de nuevo. También lo intentaron otra vez en el Reino Unido, y por primera vez en Italia, Francia o Alemania. Otro 11-M es posible. Si no lo hicieron es porque no tuvieron los suficientes especialistas en explosivos.
-¿Qué se juega Occidente en Afganistán?
-Afganistán y Pakistán (están relacionados) son claves, pues si volvemos a la situación anterior al 11-S será un fiasco para EE.UU., Occidente e incluso para Rusia o China. Todo el mundo debería estar interesado en estabilizar Afganistán.
-Siete años después, ¿cómo está Al Qaida?
-Mucho más debilitada.
-Califica la aspiración nuclear iraní como «la pesadilla» que viene. ¿Qué espera de Barack Obama al respecto?
-Como ha prometido, intentará negociar con el régimen de Teherán. La cuestión es qué negociar. Ahmadineyad podría negociar pero no aceptará ninguna condición sobre la cuestión nuclear. Entonces habría que hacerle una pregunta a Obama: ¿Está dispuesto a aceptar que Irán tenga armamento nuclear?
-¿Cuándo podría tener Irán bombas nucleares?
-Según la inteligencia israelí, Irán tendrá la tecnología y el suficiente uranio para finales de 2009, con capacidad para fabricar una o dos bombas.
-Pakistán tiene ya la bomba nuclear... ¿Por qué no Irán?
-Se trata de un régimen radical y expansionista. No representa una amenaza sólo para Israel o EE.UU. sino también para los países árabes del Golfo, donde existen minorías chiíes dispuestas a recibir apoyo iraní.
-En 1981 Israel paró en seco las aspiraciones nucleares de Sadam Husein bombardeando el reactor nuclear de Osirak. ¿Cree que puede repetirse la misma circunstancia en el caso iraní?
-Desde el punto de vista militar una operación como la de Osirak es mucho más complicada, sobre todo porque es precisamente EE.UU. quien controla el espacio aéreo de Irak. Es muy difícil acometer algún tipo de operación militar sin la coordinación con EE.UU.
-Emanuel Rahm, próximo jefe de Gabinete de la Casa Blanca, es judío, sirvió como voluntario en el Ejército hebreo y tiene un padre que nació en Jerusalén...
-No importa, él es ciudadano de Estados Unidos.
-Pero algo influirá este hecho en la futura política exterior de EE.UU. en la región.
-Por los consejeros de los que se está dotando Obama, su Administración se parecerá bastante a la de Bill Clinton. Sabemos cómo finalizó: el proceso de paz árabe-israelí se frustró, no paró a Corea del Norte y fracasó en frenar a tiempo a Bin Laden.