jueves, 20 de noviembre de 2008

ELMENSAJE DE GANDHI RENOVADO


El mensaje de Gandhi, más vivo y renovado que nunca
"Mi vida es mi mensaje", proclamaba el padre de la India, Mahatma Gandhi. Un mensaje más actual, vivo y renovado que nunca en el 60 aniversario de la muerte del líder espiritual indio que, por primera vez, llega a España en forma de fotografías y objetos reales utilizados a lo largo de su vida.
Niños indios disfrazados de Mahatma Gandhi y de otros libertadores indios marchan delante de un retrato de Mahatma Gandhi durante una marcha por la paz con motivo del aniversario de nacimiento de Mahatma Gandhi, el pasado 2 de octubre, en la ciudad india de Amritsar.
La Casa Encendida de la Obra Social Caja Madrid, en colaboración con la Fundación Gandhi de Berlín, ha rescatado 53 fotografías, de un archivo de 25.000, procedentes de las colecciones privadas de un sobrino de Mahatma Gandhi y de su biógrafo.
Cristina Carrillo, comisaria de la exposición, en el acto de presentación relató que el estado de las fotografías y los documentos era "francamente deplorable", por lo que han debido ser sometidos a un difícil proceso de restauración digital, a cargo de la Fundación Gandhi de Berlín, y ésta es la primera vez que se pueden ver sus resultados en una muestra.
"Mi vida es mi mensaje" hace un recorrido cronológico por la vida del profeta de la no violencia que incluye su nacimiento en Pordanbar (1869), su paso por Inglaterra, el papel fundamental que jugó en el esfuerzo por la libertad de los indios en Sudáfrica, su rol en el camino de la independencia india en 1947 y su trágico asesinato en Nueva Delhi a manos de un fundamentalista hindú.
Además de los testimonios gráficos de su vida, la exposición incluye una selección de documentales que reproducen la voz de Gandhi en uno de sus discursos, así como su música favorita.
Llama la atención una reproducción de su habitación en la casa Birla, en Mumbai, en cuyo jardín fue asesinado, en la que sus únicos objetos personales -una finísima colchoneta, su escudilla para afeitarse y otra para comer, una cuchara, un libro, sus gafas, una rueca y dos pares de sandalias- dan fe del mensaje de "no posesión" que dirigió su vida y su "no" rotundo a las ataduras del mundo material.
Junto a documentos inéditos como sus cartas a Tolstoi o a Hitler reflexionando contra la guerra, los visitantes podrán asistir a una mesa redonda que reunirá a expertos y estudiosos de Gandhi, entre ellos el director de la Fundación de Berlín o la directora del Museo de Nueva Delhi, a un taller infantil de concienciación de su obra a los más pequeños, o a un ciclo de cine entorno a su figura.
Cristina Carrillo explicó que la muestra recoge toda su vida, desde su infancia -con la foto más antigua que se conoce de Gandhi, a los siete años- hasta su última foto con vida, en el rezo público de la casa Birla en el que fue asesinado, así como los momentos posteriores de su incineración y el traslado de sus cenizas por sus hijos hasta la confluencia del Ganges con otros ríos de la India.
La muestra recoge la evolución del personaje, desde su paso por Londres en su etapa inicial como abogado, donde aparece ataviado como un auténtico lord inglés, su posterior estancia en Sudáfrica, dónde vivió 22 años, en la que se aprecia como cada vez se despoja de más vestiduras, hasta su regreso a la India, a donde llega con su característico "khadi", vestimenta típica hindú.
De su uso por parte del líder espiritual indio dan testimonio las abundantes fotografías en las que el khadi es su único atuendo, junto con sus sandalias, incluso en encuentros con importantes líderes políticos del momento, imágenes que después de Madrid podrán ser vistas a finales de enero en la Casa de la India de Valladolid.
Para la comisaria de la muestra, el mensaje de Gandhi "no ha muerto, pero hay que luchar por reivindicarlo" en una época en la que las leyes del mercado priman sobre los valores espirituales, y la exposición pretende incitar a la reflexión sobre el mensaje de dignidad, justicia y defensa de los derechos que el Mahatma Gandhi intentó transmitir durante toda su vida.