domingo, 14 de septiembre de 2008

LEH Y EL SPANISH CLAN...


Leh y el spanish clan
A pesar de que me recomendaban que no hiciera el recorrido hasta Leh en bici, menos mal que soy bastante cabezota y no hice caso. ¡Lo qué me hubiera perdido! Un sinfín de pueblecitos, lugares espectaculares, paisajes impresionantes que he podido observar y fotografiar tranquilamente gracias a las opciones que la bicicleta te da para poder pararte cuando lo deseas. He disfrutado mucho pedaleando por esta carretera. El primer día de mi vuelta a la carretera, saliendo de Srinagar, estoy muy motivado y contento. Es la parte más cómoda de la ruta que me llevará hasta Leh. Al final del día me llevé un susto de los gordos. Faltaba poco para llegar a mi destino de ese día cuando empezó a llover y decidí pararme a esperar que aflojara la lluvia en un pueblecito. Protegido por un techo y acompañado por 15 niños del pueblo, paso media hora haciendo fotos y jugando. Dos niñas salen corriendo para cruzar la calle después de que les hiciera una foto. Una de ellas se para pero la otra no y un autobus que iba demasiado rápido la atropella y queda inconsciente muy cerca mio. Yo reacciono chillando y haciendo gestos, algo que yo creo que es normal aunque parece que en la India no es así y siguen su camino con total indiferencia. Por suerte, la niña se recupera y cuando llegan unas madres yo sigo mi camino, no con muchas ganas por eso. Empiezan las montañas. El Zoji La es el más "pequeño" de los tres pasos de esta ruta (3.529 metros) pero también es el más duro. Además estaba algo obsesionado y temeroso por no saber exactamente lo que me iba a encontrar, como cuando tienes partido en un pueblecito lejos de la ciudad y no tienes ni la más mínima referencia del equipo contrario, pista de juego, etc. Vamos, lo que suele acabar en la típica encerrona. Por suerte, me tocó subirlo pegado a la montaña y no a los precipicios, algo que mi vértigo agradecio. La ruta sigue y yo sigo alucinando con lo que voy viendo. Rodeado de montañas de 4,5 o 6 mil metros de altura, con muy poco tráfico, escuchando el ruido del agua del rio que me acompaña en mi camino. ¡Me pasaría el día haciendo fotos y filmando! Una vez pasado Kargil, llego a mi primera experiencia tibetana en Mulbekh. Paro un par de días para poder disfrutarla al máximo y disfrutar de estar rodeado de gente muy simpática donde incluso las mujeres te saludan, algo que jamás pasaría en Cachemira. Además, después me adentraría en una zona desértica o eso es lo que me decían los autóctonos del lugar con los que había hablado en Srinagar. Esa zona desértica resultó ser un terreno árido y seco salpicado por pueblecitos con 50 o 100 habitantes en los que pude conseguir comida y agua. Eso no cuadraba con ninguna de las versiones que me habían dicho. Se parece bastante a algunos resumenes que hace la gente de partidos que uno también ha visto y que después de escuchar o leer crónicas o resúmenes te da la sensación de haber estado viendo un partido totalmente distinto. El equipo local se colocó en zona y logró darle la vuelta al marcador. ¿Se han puesto en zona? ¿Cuándo? ¿Mientras abría el paquete de pipas o cuando estaba buscando la palomita que se me cayó en el sofá? Después de pasar la zona desértica, en otra dura jornada y después de encontrarme a dos personas a 4.000 metros barriendo la carretera, llego a la tercera cima de la ruta, Fotu La. Anteriormente he pasado el Namika de 3.718 metros. Descenso hasta llegar a Lamayuru donde me encuentro un festival y muchos guiris. Sigo mi ruta y después de otro largo día y de una subida de la que nadie me había avisado, que me costó mi primer sofocón y susto por la asfixia que llegué a sentir, y que tampoco salía en ningún mapa por fin llego a Leh, capital del Ladakh. Mi intención es parar a descansar unos días antes de continuar. Me encuentro con muchos españoles en los 10 días que llevaba allí. Se formó un especie de spanish clan con al final ¡más de 40 integrantes! Como me suele pasar más de una vez, esos 10 días se convirtieron en 10 más. Estuvimos haciendo excursiones, rafting y visitamos diferentes sitios como el Nubra Valley, monasterios, el festival de Hemis (un pueblecito a 40 km de Leh),.... Vamos que la semana inicial se convierte en 22 días en los que he vivido otra clase de experiencias que tampoco puedes dejar pasar. Toca volver a la carretera.