martes, 26 de agosto de 2008

UN DESCANSO COMPARTIDO


Un descanso compartido
La satisfacción y el agradecimiento de la comunidad musulmana es unánime tras conocer que el próximo año dispondrán de un espacio en el cementerio de Logroño para enterrar a sus difuntos
Espacio reservado en el cuadro dos del cementerio de Logroño para enterramientos musulmanes.
Durante la jornada de ayer, el teléfono de Fida Hussain, presidente de la Asociación Pakistaní en La Rioja, no dejó de sonar. Al otro lado del auricular, numerosos compatriotas le felicitaban y se alegraban por la noticia que acababan de leer en la prensa; por fin iban a disponer de un lugar en la ciudad para enterrar a sus difuntos.
El anuncio de un espacio en el cementerio de Logroño para enterramientos musulmanes, a partir del próximo año, ha tenido una respuesta unánime de alegría y de agradecimiento hacia el Ayuntamiento por parte de la comunidad islámica. No en vano, era una vieja reivindicación, que hasta ahora arrastraba infinidad de problemas burocráticos y económicos (para extraditar los cuerpos de sus difuntos) e inquietud personal (cuando los enterramientos no se ajustaban a sus creencias).
La población musulmana en La Rioja supera las 10.000 personas. En el caso de Logroño, la encabezan los ciudadanos de origen pakistaní (alrededor de 3.000), seguidos de los marroquíes (unos 2.000), los inmigrantes de Ghana (unos 400), Argelia (270), Mali (190), Senegal (100), Mauritania Todos se felicitan por esta medida, fruto del acuerdo que el Ayuntamiento ha alcanzado con la Asociación Pakistaní y Atim-Rioja.
Fida Hussain de la Asociación Pakistaní en La Rioja Por la integración ha intervenido directamente en la negociación de un lugar de enterramiento para quienes abrazan el Islam. Por eso, acondicionarlo en el propio cementerio municipal le parece la mejor opción. «Como llevamos años trabajando por la integración, no queríamos hacer un cementerio nuevo sólo para musulmanes; es una convivencia», argumenta. De entrada, se acondicionarán 25 tumbas para adultos y 25 para niños. ¿Por qué tantas para estos últimos? «Cuando fallece un niño pakistaní nacido en La Rioja, la gente quiere enterrarlo aquí. En cuanto a los mayores, muchos prefieren trasladar sus cuerpos al país de origen», explica.
Los musulmanes que descansen en el cementerio de Logroño lo harán orientados a la Meca y, en contra de sus ritos, en el interior de una caja. «Hemos consultado con nuestros dirigentes religiosos y nos han dicho que no hay problema, que no impide ni limita ninguna cosa», señala Hussain, cuya religión establece que los cuerpos deben estar en contacto con la tierra.
También comenta lo complicado y caro que resulta trasladar a sus difuntos a Pakistán. «Tardan por lo menos dos semanas en llegar, porque no hay vuelos directos y hay que hacer escalas. Y encima es muy caro, unos 7.000 euros. Cuando alguien no puede pagarlo, tenemos un comité para ayudar a este traslado».
BASHIR AHMED Punjab-Rioja Agradecidos
Punjab-Rioja aglutina a unos 1.700 ciudadanos pakistaníes. Disponer de un lugar de enterramiento musulmán era su gran prioridad, de ahí la satisfacción con la que su presidente ha recibido la noticia, aunque cree que «si nos dejaran un cementerio sólo para musulmanes sería mejor» ya que cumplirían mejor con sus ritos. Hasta ahora, han enterrado a algún niño en los cementerios de Zaragoza y de Madrid, mientras que a los adultos siempre los mandan a Pakistán. ¿Cómo? «Nosotros tenemos aseguradas a todas las personas, juntamos dinero y les ayudamos con el billete de avión y 3.000 euros», comenta Bashir Ahmed, quien no quiere perder la ocasión de dar «las gracias al Gobierno de Logroño y a los riojanos por abrirnos el cementerio».
SABITI RAMAZANI Asociación Mundo Inmigrante (Amin) Vieja reivindicación
Ciudadanos musulmanes de Ghana, Mali, Senegal, Argelia, Mauritania son socios de Amin. Y un cementerio para sus difuntos «es algo que podemos celebrar todos, porque es una reivindicación de hace muchos años», señala su presidente. Sólo un pero, «el espacio pronto será insuficiente»; y una pequeña queja, «el Ayuntamiento debería haber aunado a todas las asociaciones de emigrantes para tomar este acuerdo». «Pero es una buena noticia», dice, porque pocos pueden extraditar a los fallecidos a su país por falta de medios. Además, se evitará que algunos musulmanes descansen en nichos, sin orientación a la Meca y entre los cristianos, en contra de sus ritos.